El V Simposio Internacional de Mujeres Directoras de Orquesta, celebrado del 24 al 26 de octubre en Las Palmas de Gran Canaria, ha situado a Canarias en el centro del mapa cultural internacional. Así lo destacó la directora artística del encuentro, Isabel Costes, durante una entrevista en COPE La Palma en la que hizo balance de un evento “histórico, inspirador y decisivo para el futuro de la igualdad en la música sinfónica”.
Costes recordó que es la primera vez que este simposio se celebra en Europa, tras pasar por Argentina, Brasil y Uruguay en ediciones anteriores. “Y ha venido a Canarias”, subrayó con orgullo. “Hemos reunido a directoras de todo el mundo. No es una frase hecha: han llegado de Latinoamérica, Estados Unidos, España, Alemania… Ha sido el simposio con mayor magnitud de los cinco que hemos celebrado”.
Tres días de música, reflexión y reivindicación
El programa del encuentro combinó conciertos, mesas de debate, conferencias y actividades profesionales en espacios tan emblemáticos como el Teatro Pérez Galdós, el Gabinete Literario, el Teatro Cuyás o el Auditorio Alfredo Kraus. Una de las actividades más emotivas fue el homenaje a la maestra Dolores Marco, pionera española de la dirección orquestal desde los años 60.
El simposio persigue un objetivo claro: avanzar hacia la igualdad real en la música y la cultura. Para Costes, la clave es reconocer el liderazgo femenino sin paternalismos:
“No creo en la discriminación positiva. Si eres buena directora, estás; si no, no estás. Pero sí debemos eliminar los obstáculos que durante siglos han invisibilizado a tantas mujeres”.
La directora insistió en que Latinoamérica, en contra de lo que muchos creen, está “muy por delante” de Europa en presencia femenina en las orquestas. “En Brasil o Argentina es normal ver mujeres titulares en orquestas estatales. Aquí todavía cuesta”, afirmó.
Una red internacional que ya empieza a dar frutos
Más allá de los contenidos, Costes remarcó el impacto emocional y profesional del encuentro.
“La sensación más importante es saber que no estamos solas. Lo viví por primera vez en Brasil y se repite en cada edición: compartir experiencias genera una fuerza enorme”.
Recordó la presencia de la maestra Mercedes Padilla, primera mujer en dirigir una orquesta estable en España: “Nos decía que muchas veces se había sentido sola. Ahora ya no. Ahora nos tiene a todas”.
Canarias, epicentro cultural y puente entre tres continentes
La maestra defendió que las Islas Canarias son el lugar idóneo para acoger este encuentro de forma periódica:
“Somos un puente natural entre América, África y Europa. Las maestras se han ido enamoradas de las islas. Me dicen: cuando me retire, me vengo aquí. Y yo les digo: no esperen a jubilarse”.
Para Costes, celebrar el simposio en el archipiélago no solo refuerza su papel cultural, sino que proyecta su nombre hacia universidades, instituciones y orquestas de todo el mundo.
Dos años de trabajo y un reto asumido “con pasión”
Organizar un evento de esta envergadura no fue fácil. Costes explicó que el equipo estuvo formado por cinco directoras —dos de Argentina, dos de Brasil y ella como anfitriona— y que dedicar dos años al proyecto fue “inevitable y apasionante”.
La organización contó con apoyos clave: el Cabildo de Gran Canaria, el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Promotur, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y diversas entidades culturales.
“Todo el mundo nos abrió las puertas. La ULPGC incluso otorgó créditos oficiales a los asistentes. Ha sido una cadena de colaboración extraordinaria”.
Reto, vocación y disfrute: la música como motor
Preguntada por si disfruta al dirigir en medio de la presión, Costes respondió con naturalidad:
“Si yo no lo disfruto, no lo transmite el público. Igual que un locutor en la radio, ese disfrute se nota. Dirigir es un reto constante, pero es lo que me hace feliz”.
La conversación derivó también hacia su gusto por asumir desafíos artísticos, como la recordada representación de Luisa Fernanda al aire libre en Santa Cruz de La Palma:
“Era una locura… y salió maravillosa. Soy de retos, qué le voy a hacer”.
La huella del simposio: abrir camino y dejar legado
Costes insistió en que el verdadero impacto del encuentro está en lo que vendrá después:
“Somos la segunda generación que abre camino. El simposio existe para que la tercera tenga el suyo mucho más despejado”.
A su juicio, dentro de treinta años alguien recordará:
“¿Y cómo se le ocurrió a Isabel Costes traer el simposio a Canarias?”. Y confiesa: “Porque este es el lugar. Porque vivo aquí, soy feliz aquí y para mí es un paraíso”.
¿Próxima sede? Canarias vuelve a sonar… con La Palma como candidata
El simposio es bianual, y Costes dejó caer, entre risas y complicidad con el entrevistador, la posibilidad de que La Palma pueda convertirse en sede futura:
“Si ya le he cogido el tranquillo a Canarias… ¿por qué no? La Palma tiene espacios maravillosos para la música”.
Un cierre lleno de gratitud
Costes agradeció el apoyo institucional y humano recibido, y se despidió con el mismo entusiasmo que marcó toda la entrevista:
“Salgo con las pilas cargadas. Este simposio ha sido un éxito colectivo. Y lo mejor es que ya estamos soñando con el siguiente”.
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