FEDEPALMA lleva a “Luz Verde” tres historias de emprendimiento palmero marcadas por la adaptación, la vocación y el apoyo empresarial
La tertulia “Luz Verde”, el espacio que la Federación de Empresarios de La Palma (FEDEPALMA) acerca cada martes a Herrera en COPE La Palma, reunió esta semana a tres emprendedores de perfiles muy distintos, pero con un mismo denominador común: la necesidad de adaptarse al cliente, dar valor a su trabajo y sostener su proyecto en una isla con retos propios.
En esta edición participaron Pablo Díaz Cobiella, de SEROJA; Silene Linares Garrido, de Silene Nails Salon; y José Blas Cabrera Hernández, vinculado a Diseño Gráfico Pitahaya y también DJ profesional. Los tres forman parte del tejido empresarial asociado a FEDEPALMA, AEPA y Breña Baja Emprende, y representan iniciativas de relativamente reciente creación o consolidación.
Emprender en La Palma: pasión, constancia y “buscarse la vida”
Desde el inicio de la tertulia, el hilo conductor fue claro: emprender exige pasión, pero también capacidad de adaptación. Así lo expresó José Blas Cabrera, que explicó cómo ha compatibilizado el diseño gráfico con su actividad como DJ, un sector que, según señaló, ha ganado espacio y reconocimiento en los eventos.
“Un autónomo se tiene que buscar la vida y hacer de todo lo que vaya saliendo”, resumió, al tiempo que relató que decidió dar el paso al trabajo por cuenta propia hace cuatro años, después de más de dos décadas ligado a la música. Aseguró que fue una decisión tomada con respeto, pero que le ha permitido abrir nuevas puertas profesionales y trabajar con mayor autonomía para productoras y administraciones.
También destacó la evolución del papel del DJ en las fiestas populares, donde ya no es solo un “relleno” entre orquestas, sino un profesional capaz de adaptar repertorios a públicos muy diversos, desde música latina a temas actuales, pasando por clásicos que siguen funcionando entre varias generaciones.
Silene Nails Salon: estética, bienestar y conciliación
Por su parte, Silené Linares Garrido, emprendedora venezolana afincada en La Palma, explicó que su proyecto nació desde la vocación de ofrecer un servicio que fuera más allá de la estética. En su caso, la manicura y pedicura se convierten también en un espacio de cuidado personal y conversación.
Linares subrayó que, para dedicarse a este sector, “te tiene que gustar” y hay que sentir verdadera pasión por el trabajo. Tras formarse y adquirir experiencia en una peluquería, decidió abrir su propio salón, una apuesta que definió como un paso valiente, apoyado por su familia, amistades y por el acompañamiento de FEDEPALMA.
La empresaria puso el foco en el valor emocional de su servicio, especialmente entre mujeres que encuentran en ese rato un momento de desconexión y autoestima. Además, explicó que ha querido marcar una diferencia incorporando en su local un espacio para niños, pensando en madres que no siempre tienen con quién dejar a sus hijos.
Sobre la evolución del sector en la isla, señaló que existe mercado suficiente y que la tendencia actual pasa por tratamientos más naturales: clientas que buscan reforzar y cuidar su uña propia, con menos artificio y un acabado más limpio.
SEROJA: convertir la lectura en una experiencia
Desde el ámbito cultural y educativo, Pablo Díaz Cobiella defendió el trabajo de SEROJA como un proyecto que busca transformar la lectura en una experiencia, especialmente entre niños y jóvenes. Aunque la iniciativa lleva años madurando, explicó que sigue en constante evolución y que el reto no es solo pedagógico, sino también empresarial.
Díaz Cobiella incidió en una cuestión central: en el sector cultural, muchas veces cuesta convertir una buena idea en un producto sostenible. “No basta con que el proyecto guste”, vino a decir, sino que también hay que darle forma empresarial para poder vivir de ello.
En ese sentido, reivindicó el papel de la animación a la lectura como una labor profesional, con técnicas y enfoques que van mucho más allá de “poner libros bonitos sobre una mesa”. En su intervención defendió el uso de herramientas pedagógicas y de dinamización creativa para conectar con el alumnado, y criticó el peso que aún tienen en algunos ámbitos las lecturas obligatorias sin margen de elección.
Uno de los puntos más llamativos fue su reflexión sobre la llamada “fase crítica” de la lectura, entre los 6 y los 12-13 años, una franja en la que, según expuso, se produce un descenso muy importante del hábito lector. Precisamente ahí sitúa SEROJA parte de su trabajo, con propuestas que combinan lectura, escritura y creatividad para fortalecer el espíritu crítico y complementar la labor de los centros educativos.
FEDEPALMA y la importancia de la red de apoyo
Los tres invitados coincidieron en señalar que, además del esfuerzo personal, el acompañamiento profesional resulta clave. Asesorías, asociaciones empresariales y entidades como FEDEPALMA fueron mencionadas como respaldo fundamental para entender trámites, acceder a subvenciones y afrontar la burocracia.
La tertulia dejó una idea compartida: tener una buena idea o dominar un oficio no basta si no se cuenta con apoyo para la parte administrativa. En este punto, los participantes destacaron la utilidad de pertenecer a asociaciones empresariales que informan de ayudas, convocatorias y procedimientos, y que ofrecen un trato cercano y rápido ante cualquier duda.
Retos comunes: poner precio al trabajo y mejorar el entorno comercial
Otro de los temas que sobrevoló la conversación fue la dificultad de poner valor económico al propio trabajo, especialmente en sectores creativos o culturales. Tanto en la música como en la animación a la lectura, los invitados coincidieron en que muchas veces no se ve el trabajo previo —preparación, diseño, planificación— que hay detrás del servicio final.
La tertulia también abrió un espacio para hablar de un problema cotidiano que afecta al comercio y a los servicios en Santa Cruz de La Palma: el estacionamiento. Los participantes señalaron que la dificultad para aparcar puede llegar a condicionar la asistencia a citas o actividades, un asunto que reconocieron como un reto recurrente para negocios ubicados en el casco urbano.
Tres sectores, una misma conclusión
Desde la música a la estética, pasando por la cultura y la educación, la mesa de “Luz Verde” mostró tres formas distintas de emprender en La Palma, con desafíos concretos pero una visión común: escuchar al cliente, profesionalizar el servicio y apoyarse en redes empresariales para crecer.
La tertulia cerró con un tono cercano y optimista, reafirmando el espíritu del espacio: poner voz a quienes sostienen, innovan y diversifican el tejido económico de la isla desde pequeños proyectos con vocación de permanencia.



















