Más de 70 actuaciones en carreteras tras el temporal: el Cabildo pide “extremar la precaución” por nuevos desprendimientos
El Cabildo de La Palma ha realizado más de 70 intervenciones en la red viaria insular en los últimos días como consecuencia de las lluvias y el mal tiempo. Así lo confirmó en COPE La Palma el consejero de Obras Públicas, Darwin Rodríguez, que detalló que los trabajos se han centrado sobre todo en la LP-1 y en varios ramales del norte y noroeste de la isla, con especial incidencia en Gallegos-Garafía, Puntagorda y Tijarafe, donde se han registrado numerosos pequeños desprendimientos.
Rodríguez explicó que el operativo ha trabajado “sin parar” ante la continuidad de las precipitaciones y subrayó que, aunque se han retirado materiales caídos en distintos puntos, no se puede descartar que se produzcan nuevos desprendimientos. “Ha flojado algo la lluvia, pero siguen cayendo piedritas”, advirtió, insistiendo en la necesidad de conducir con muchísimo cuidado, especialmente en vías de montaña y tramos con taludes.
Activados y pendientes de avisos a través del CECOPIN
El consejero recordó que el servicio permanece activado y pidió a la población que, ante cualquier incidencia, se contacte con el CECOPIN para movilizar de inmediato a los equipos de Infraestructuras y proceder a la retirada de obstáculos en la calzada.
Además de los desprendimientos, Rodríguez señaló que también se está actuando en zonas de cumbre por condiciones adversas asociadas al frío, con trabajos en la LP-4 y en tramos de la LP-403, en el entorno del área de los astrofísicos y Andenes, donde se han llevado a cabo labores para retirar y señalizar riesgos vinculados a placas de hielo, con el objetivo de dejar la vía en condiciones para su reapertura segura.
Trabajo durante la madrugada para garantizar la movilidad
En la entrevista, Darwin Rodríguez puso en valor la rapidez del servicio de carreteras, que ha trabajado incluso de madrugada para que el inicio de semana transcurriera con la mayor normalidad posible. El objetivo, dijo, ha sido asegurar que la población pudiera acudir al trabajo y que los desplazamientos vinculados a la actividad escolar contaran con “plena operatividad” en las vías.
Un escenario “normal” en invierno, agravado por la saturación del terreno
El consejero enmarcó esta situación dentro de lo habitual en época invernal en una isla con numerosas carreteras de montaña, pero añadió un matiz relevante: tras varios años de escasez de lluvias, el terreno ha acumulado agua en los últimos tiempos y eso incrementa la inestabilidad de taludes y laderas. En zonas donde ha llovido más, como Puntagorda, aumenta la probabilidad de escorrentías y desprendimientos, especialmente cuando el suelo está saturado.
Rodríguez concluyó reiterando el mensaje principal: prudencia al volante, atención a los tramos con taludes y vigilancia ante un episodio meteorológico que, aunque remite por momentos, aún puede dejar incidencias puntuales en cualquier punto de la red viaria insular.





















