El obispo Eloy Santiago destaca la “vida de entrega” de Bernardo Álvarez y llama a vivir su partida desde la esperanza cristiana
La Diócesis Nivariense vive un día de luto tras el fallecimiento del obispo emérito Bernardo Álvarez, quien estuvo al frente de la Iglesia en Tenerife durante 19 años. El obispo Eloy Santiago expresó su pesar por la pérdida, pero subrayó que la comunidad afronta este momento “desde la esperanza cristiana” que brota de la fe en la resurrección.
“Hoy es un día triste porque nos ha dejado don Bernardo, pero también un día para estar esperanzados en la resurrección del Señor”, afirmó el prelado, recordando que el propio Álvarez expresó en su última entrevista que “no tenía miedo a la muerte”. Para Santiago, ese testimonio resume “la confianza profunda en la victoria de Cristo”, que consuela a la Iglesia local en estas horas difíciles.
El obispo destacó que la muerte del prelado emérito deja “un vacío enorme” en la diócesis, donde desempeñó numerosos servicios: obispo, vicario general, sacerdote y miembro activo del pueblo de Dios. Su partida, dijo, “entristece”, pero al mismo tiempo “el Espíritu Santo nos conforta con la esperanza”.
Una trayectoria marcada por la evangelización y el servicio
Al repasar su legado, Eloy Santiago subrayó que Bernardo Álvarez fue “un pastor entregado” y un hombre “de disponibilidad constante”, que volcó su ministerio en servir y acompañar al pueblo cristiano.
De su etapa episcopal mencionó varias líneas destacadas:
- La inauguración de nuevos templos y la restauración de numerosos edificios parroquiales.
- Su impulso a la formación de los fieles, con jornadas dedicadas a la nueva evangelización y a la misión.
- Su sensibilidad hacia los migrantes y las nuevas realidades sociales.
Sin embargo, el obispo Santiago insistió en que por encima de las obras deben recordarse sus cualidades humanas y espirituales: “Don Bernardo amó a este pueblo. Lo sirvió con entrega, con dedicación, con aciertos y, a veces, quizá no tan acertados, pero siempre con el deseo de servir al pueblo de Dios”.
Añadió que su episcopado estuvo marcado por un “celo apostólico” semejante al de San Pablo: “Quería llegar a todos y que todos se encontraran con Jesucristo”.
“Desde el cielo seguirá acompañando a su Iglesia”
Eloy Santiago invitó a la comunidad diocesana a mirar hacia adelante, confiada en que el obispo emérito continuará intercediendo por la Iglesia nivariense: “Sabemos que desde el cielo nos acompañará, como lo han hecho tantos buenos obispos que ha tenido esta diócesis a lo largo de los siglos”.
El prelado concluyó agradeciendo las muestras de cercanía y pidió mantener la oración compartida: “Unidos todos en la oración en estos momentos”.




















