Diego Torres defiende en Breña Alta la autenticidad de su música y reivindica el valor de las canciones en los momentos difíciles
El artista argentino Diego Torres ofreció este jueves una rueda de prensa previa al concierto especial y único que protagoniza en el Pabellón Polideportivo de Breña Alta, dentro de su gira “Mi Norte & Mi Sur”, en la que reflexionó sobre la evolución de la música, su identidad artística y el papel que pueden desempeñar las canciones en contextos tan duros como los vividos en La Palma tras la erupción volcánica.
Durante su intervención, Torres aseguró que, aunque la industria musical ha cambiado profundamente con la irrupción de la tecnología y de nuevos géneros, su manera de entender la música sigue siendo la misma. El cantante explicó que, desde sus inicios, ha convivido con transformaciones constantes en la forma de escribir, producir y cantar, pero defendió que en su caso el proceso creativo continúa centrado en “buscar una linda canción, una buena melodía, una linda armonía y decir algo que uno quiera comunicar”.
En ese sentido, subrayó que no siente la necesidad de ocupar espacios que no le pertenecen solo por adaptarse a las tendencias actuales. “No me iría a un lugar donde no pertenezco por sentir que estoy ocupando un lugar actual, porque no me nace eso”, afirmó, dejando claro que prefiere mantenerse fiel a un estilo propio que el público reconoce desde hace años.
Lejos de encasillarse, el artista reivindicó precisamente la fusión como una de las señas de identidad de su trayectoria. Recordó que a lo largo de los años ha combinado sonidos y referencias muy diversas, desde la guitarra española, la rumba o el reggae hasta el pop latino y el folclore, compartiendo además colaboraciones con nombres de primer nivel como Carlos Santana, Rubén Blades, Juan Luis Guerra, Carlos Vives, Fonseca, Estopa, Miranda o Manuel Carrasco.
Torres explicó que esa apertura musical forma parte de su propia historia personal. Hijo de una familia de artistas, señaló que creció en un entorno en el que la música se entendía sin etiquetas rígidas. Esa mezcla de influencias, junto a su voz y su forma de escribir, es, a su juicio, lo que le ha permitido construir un sonido reconocible y una conexión sólida con el público.
El cantante también se refirió de manera expresa a La Palma y al impacto emocional que dejó la erupción volcánica en la isla. Reconoció que él, como tantas otras personas, siguió con atención todo lo ocurrido y que las imágenes “hablaban por sí solas” sobre la magnitud del sufrimiento de muchas familias que perdieron sus casas, sus terrenos y sus negocios.
En ese contexto, valoró especialmente que sus canciones hayan podido acompañar a personas en momentos tan difíciles. “Que las canciones puedan acompañar de alguna manera un momento tan difícil es como estar presente”, señaló. Para Torres, esa capacidad de la música para estar “en las buenas y en las malas” es una de sus mayores fuerzas y una de las razones por las que su oficio cobra un sentido más profundo.
El artista admitió además que nunca deja de sorprenderle el recorrido que pueden alcanzar las canciones una vez ven la luz. Aunque en el momento de crearlas pueda intuir que tienen “un buen sentimiento” o “un buen feeling”, insistió en que es imposible anticipar hasta dónde llegarán o de qué manera terminarán formando parte de la vida de la gente.
Con esa combinación de cercanía, reflexión y gratitud, Diego Torres llega a Breña Alta para protagonizar una cita marcada por la emoción y el reencuentro con el público palmero, en una noche que se presenta como uno de los eventos musicales destacados de este viernes en la isla.




















