Wan Sonya Tang investiga en La Palma el legado de San Mao y su vínculo con la isla
La profesora de Literatura Española en Boston College estudia la huella de la escritora taiwanesa en La Palma y prepara una publicación centrada en cómo se recuerda y se ha conmemorado su presencia en la isla
La figura de San Mao sigue creciendo en La Palma. La escritora taiwanesa, profundamente admirada en Asia y especialmente conocida en China y Taiwán, vivió durante varios meses en la isla junto a su marido, José María Quero, una etapa que con el paso del tiempo ha despertado el interés de investigadores, instituciones y personas vinculadas al mundo cultural palmero.
Sobre esa huella trabaja estos días en La Palma Wan Sonya Tang, profesora titular de Literatura Española en Boston College e investigadora de la producción cultural española de los siglos XIX al XXI. Tang, que desde 2023 dirige además los Estudios Asiático-Americanos en Boston College, está desarrollando una investigación sobre San Mao, su obra y, especialmente, su paso por La Palma.
En una entrevista en Herrera en COPE La Palma, la profesora explicó que llegó a la isla conociendo algunos elementos básicos de la estancia de San Mao, pero que el contacto directo con investigadores y vecinos le ha abierto una dimensión mucho más humana de la escritora. “Sabía que San Mao había pasado unos seis meses aquí y conocía el trabajo de Manuel Poggio y la ruta, pero vine sin saber mucho más”, señaló.
Durante su estancia, Tang ha mantenido encuentros con personas que conocieron a San Mao o que conservan testimonios sobre su vida en la isla. “He ido entrevistando a gente, escuchando historias muy divertidas sobre ella y su marido José María, sobre su relación, sus ideas sobre La Palma y su vida diaria aquí. Son cosas que no se pueden encontrar en los libros”, afirmó.
La investigadora destacó el trabajo realizado durante años por personas como María Victoria Hernández, Manuel Poggio o Ángel, entre otros impulsores de la recuperación de la memoria de San Mao en La Palma. En especial, subrayó la visión de María Victoria Hernández, a quien considera clave para entender la incorporación de San Mao al patrimonio sentimental y cultural de la isla.
“Me ha sorprendido la visión que tenía María Victoria Hernández. Cuando descubrió la historia de San Mao fue capaz de ver que era una historia importante también para la isla”, explicó Tang. A su juicio, ese trabajo permitió comprender que la escritora no era solo una autora extranjera que vivió durante un tiempo en La Palma, sino una figura capaz de conectar España, China, Taiwán y Canarias. “Fue como una especie de primera embajadora entre la cultura asiática y la cultura española”, añadió.
Tang explicó también la enorme dimensión que San Mao tiene en Asia. Aunque ella nació y creció en Estados Unidos, sus padres proceden de Taiwán y pertenecen a la misma generación que la escritora. Su madre conoció los textos de San Mao en los años setenta, cuando existían publicaciones dirigidas a taiwaneses que vivían en el extranjero. “Poco a poco se fue corriendo la fama y ahora hay una especie de culto a San Mao. Es una mujer adorada por millones de personas”, señaló.
Sin embargo, la profesora reconoció que en Estados Unidos sigue siendo una autora muy poco conocida. En su caso, no pudo acceder plenamente a su obra hasta que aparecieron traducciones al español. “Mi madre me hablaba de ella y me decía que yo era como San Mao, por esa pasión por España, pero yo no podía leer su obra porque no leía bien chino. Cuando salió la primera traducción al español, pude descubrir todo ese mundo apasionante”, relató.
Para Tang, San Mao fue una mujer extraordinaria para su tiempo. En una época en la que la mayoría de la población taiwanesa vivía con grandes limitaciones y bajo la ley marcial, ella pudo viajar, escribir y construir una vida marcada por la independencia. “Hacía cosas con las que muchas mujeres solo podían soñar”, afirmó.
La investigadora recordó que San Mao convirtió sus experiencias en literatura, acercando a sus lectores mundos que para muchos eran completamente inaccesibles. “Daba a conocer un mundo que los taiwaneses no podían conocer. No escribía tanto sobre política, sino sobre el trato con la gente, la cultura y las cosas que le iban pasando”, explicó.
La historia de amor entre San Mao y José María Quero también ocupa un lugar central en el imaginario que rodea a la escritora. Tang señaló que en Asia existe también una fuerte admiración por la figura de su marido, idealizado por muchos lectores como un modelo de amor romántico. “Hay casi un culto tan grande al marido de ella. Lo tienen idealizado como el perfecto amante, el marido español perfecto”, comentó.
Durante estos días, la profesora ha trabajado con documentación reunida por Manuel Poggio, que ya había investigado ampliamente la vida de José María Quero y la relación de San Mao con La Palma. “Tengo la enorme suerte de que Manuel ya ha hecho toda la documentación. Me pasó una caja grande llena de materiales, artículos y fotocopias. Es una caja llena de tesoros”, indicó.
El proyecto de Wan Sonya Tang no busca elaborar una biografía convencional de San Mao, sino estudiar su legado en la isla. “Ya existen biografías de ella. A mí me interesa precisamente cómo la recuerda la gente aquí y cómo se ha ido conmemorando su presencia en La Palma”, explicó.
La investigadora cuenta con una beca exterior para desarrollar este trabajo durante el verano. Su objetivo es comenzar ahora la fase de escritura y, posteriormente, buscar una editorial. Tang reconoce que el material reunido es abundante y que el principal reto será decidir cómo organizar una historia que reúne literatura, viaje, amor, memoria y territorio.
“Hay casi demasiada información y todavía no sé por dónde empezar”, admitió. Sus colegas académicos, añadió, le han señalado que esta investigación tiene una fuerza narrativa especial. “Me dicen que esta historia tiene elementos de amor, viaje, aventura, el desierto y la isla. Tiene de todo. Espero que pueda tener un alcance mayor”.
La conexión personal de Tang con San Mao añade otra capa al proyecto. La profesora explicó que esta investigación le permite dialogar con su propia madre, que conoció la figura de la autora desde Taiwán. “Le estoy mandando fotos a mi mamá y ella me hace preguntas. Con este proyecto puedo llamarla, hablar con ella y preguntarle qué se piensa en Taiwán y qué se piensa en España. Es casi un trabajo colaborativo en algunos momentos”, afirmó.
Wan Sonya Tang permanecerá en La Palma hasta el sábado y no descarta regresar cuando el proyecto esté concluido. En la entrevista se planteó incluso la posibilidad de que, cuando el libro vea la luz, pueda presentarse en la propia isla, el lugar donde San Mao vivió una etapa breve pero profundamente significativa de su vida.
La presencia de la profesora en La Palma confirma que el vínculo de San Mao con la isla continúa generando interés internacional y que el trabajo realizado durante años para recuperar su memoria empieza a proyectarse más allá del ámbito local. San Mao, que ya era una figura literaria de enorme relevancia en Asia, encuentra ahora en La Palma una nueva lectura: la de una autora universal cuya historia sigue conectando culturas, geografías y generaciones.




















