Mónica Gómez: “Hay muchísimo margen de mejora” en la red de senderos de La Palma
La consejera insular de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma, Mónica Gómez Curiel, hizo balance en Herrera en COPE La Palma de sus primeros meses al frente de un área “transversal” y especialmente exigente. Llegó al cargo en octubre, tras su etapa en la Dirección General de Aguas del Gobierno de Canarias, y reconoce que ha asumido el reto “con ilusión”, pero también con la conciencia de que hay mucho trabajo por delante y un servicio que vive, en la práctica, “24/7”.
En conversación con Miguel, Gómez situó uno de los asuntos más sensibles para residentes y visitantes: el mantenimiento de la extensa red insular de senderos, que supera los mil kilómetros entre recorridos de largo recorrido, cortos y locales. La consejera admitió sin rodeos que el estado de la red “es mejorable” y que, además de los senderos, hay margen de actuación en áreas recreativas, miradores y espacios emblemáticos.
La principal dificultad, explicó, está en el esfuerzo que exige el mantenimiento en una isla de orografía compleja y, sobre todo, en el estado de los recursos humanos del servicio. “Requiere muchísimo esfuerzo económico y de personal”, señaló, para añadir que el Cabildo arrastra “un problema muy gordo”: una plantilla envejecida y sin relevo generacional suficiente, con vacantes en la RPT que complican que el trabajo llegue a todo lo necesario. El objetivo, insistió, pasa por poder ofrecer una red “de la que estemos satisfechos todos los palmeros”.
Cobertura móvil y seguridad: mapas y balizas georreferenciadas
La entrevista abordó también la preocupación que generan los rescates en zonas de difícil acceso y, en particular, la falta de cobertura móvil en determinados puntos. Gómez recordó que la orografía insular provoca “zonas oscuras” donde la actuación de emergencias se vuelve más complicada. En ese marco, valoró de forma positiva la iniciativa para mapear la cobertura de telefonía móvil en el territorio: un trabajo que, dijo, no se limita a hablar con operadoras, sino que exige también campañas de campo para identificar con precisión los lugares con mayores carencias.
Junto a esa medida, la Consejería trabaja con herramientas prácticas para mejorar la localización en caso de incidencia. A través del Plan de Sostenibilidad Turística, se está ejecutando un proyecto piloto de balizamiento con hitos georreferenciados: postes con un número y una referencia que permiten a senderistas comunicar su ubicación exacta si se produce una emergencia. Según detalló, la actuación se centra en tres tramos: el PR-LP 13, el LP-6 de Los Tilos (donde ya se han colocado), y la etapa 3 del GR-131 entre el Refugio del Pilar y Fuencaliente, con hitos en proceso de instalación.
Senderos cerrados y conductas temerarias
La consejera admitió que hay un problema difícil de resolver: el de quienes acceden a senderos cerrados por prealertas o alertas meteorológicas. “No podemos poner un guardia forestal o un policía en cada entrada”, vino a resumir el planteamiento, al explicar que se balizan y se informa en paneles, en canales oficiales y a través de puntos de información ambiental, pero aun así hay personas que “levantan el pie por encima de la cinta” y entran.
Gómez defendió que el Cabildo hace lo que está en su mano —con especial atención a rutas con riesgo de desprendimientos—, pero apeló también a la responsabilidad individual, a la “autoseguridad” y al autocuidado de quienes visitan la isla.
Ecoturismo, capacidad de carga y vigilancia en zonas sensibles
Otro bloque clave fue el debate entre promoción del ecoturismo y conservación ambiental, especialmente en espacios con alta afluencia en momentos puntuales como Los Tilos o el entorno del volcán. Gómez recordó que el ecoturismo, por definición, busca bajo impacto, pero reconoció que determinados senderos tienen una capacidad de carga máxima que debe respetarse, y que el Cabildo refuerza el seguimiento cuando aumenta la presión de visitantes.
En el caso del sendero del volcán, subrayó su “especial sensibilidad” y anunció que el Cabildo está finalizando un encargo para contar con vigilancia todos los días de la semana, además de presencia habitual de personal vinculada a las visitas. Recordó, además, el trabajo que se ha llegado a hacer para “mimetizar” el terreno cuando alguien se salía del itinerario: “había alguien detrás borrando huellas”, explicó, para evitar que se consoliden trazas fuera de la zona permitida.
Miguel puso sobre la mesa ejemplos de malas prácticas en otros puntos, como el Teneguía, con imágenes de bicicletas, acampadas o pruebas deportivas en zonas inapropiadas. Gómez fue tajante: los espacios naturales cuentan con planes que regulan usos autorizables y no autorizables, y la clave es hacerlos cumplir para conservar el territorio.
Lluvias, vegetación y una “campaña continua”
Las lluvias persistentes del invierno, celebradas por su aporte hídrico, tienen también consecuencias en la gestión del monte: crecimiento desmesurado de vegetación, más trabajos de mantenimiento y un esfuerzo sostenido de selvicultura. Gómez dejó un mensaje claro: la idea tradicional de campaña de incendios “de mayo a octubre” ya no encaja. “Estamos ya en una campaña continua”, señaló, con trabajos y esfuerzos constantes.
Invasoras: control, cooperación y concienciación ciudadana
En la recta final, la conversación se centró en las especies invasoras. Con el rabo de gato como ejemplo de un problema ya instalado, la consejera explicó que el “riesgo cero no existe”, dado el movimiento de mercancías y personas por mar y aire. Aun así, defendió que se hace una labor de control relevante desde el Gobierno de Canarias y que, desde el Cabildo, se impulsan campañas de eliminación y actuaciones que incluyen también invasoras de tipo animal, citando el caso de la cotorra, en coordinación con el área de biodiversidad de Transición Ecológica.
Gómez puso el foco en la prevención cotidiana: el verdadero problema puede estar en gestos pequeños, como traer semillas en una maleta y plantarlas sin saber el riesgo. Por eso, valoró las campañas formativas y aprovechó para felicitar el trabajo de la Reserva de la Biosfera en educación ambiental: la concienciación, dijo, es clave para proteger especies únicas de la isla, vertebrados e invertebrados que dependen de “nosotros y de la comunicación que hagamos con los demás”.
Presupuesto, presión y la realidad del cargo
La consejera no escondió tampoco las tensiones internas de gestión: reconoció “batallas” presupuestarias con el consejero de Hacienda, Fernando González Negrín, y admitió la presión diaria de un área que vive pendiente de incidencias. Para Gómez, la experiencia de estos cuatro meses confirma lo que muchos ciudadanos no ven: la gestión de Medio Ambiente obliga a estar con el móvil siempre cerca, ya sea por cierres de senderos, rescates o cualquier emergencia.
Aun así, cerró con una idea personal: no imaginaba verse al frente de una consejería insular, pero considera “un auténtico honor” poder gestionar y responder a la ciudadanía. “Es una responsabilidad muy grande… y también un reto”, concluyó.




















