Rocío Lobato y Gabriel Mendoza destacan en COPE La Palma el valor de emprender pese a la burocracia y los desafíos del mercado
La responsable del Parque Infantil Dinosaurio y el fundador de Digital Good Marketing compartieron en el espacio Luz Verde sus experiencias empresariales, marcadas por la conciliación familiar, la transformación digital y la necesidad de adaptarse a un mercado cada vez más exigente
La sección Luz Verde de Herrera en COPE La Palma, impulsada por la Federación de Empresarios de La Palma, volvió a poner el foco en el tejido emprendedor insular con la participación de Rocío Lobato González, responsable del Parque Infantil Dinosaurio, y Gabriel Mendoza, fundador de Digital Good Marketing, empresa que cumple cinco años de actividad.
Durante la entrevista, ambos empresarios compartieron cómo surgieron sus proyectos, las dificultades que han encontrado en el camino y las claves que, a su juicio, explican la evolución de sus negocios en la isla.
En el caso de Rocío Lobato, la idea de poner en marcha un parque infantil nació de una necesidad personal. Como madre, se enfrentaba a diario a las dificultades para compaginar el trabajo con el cuidado de sus hijos y a la falta de espacios cercanos donde poder dejarlos en un entorno seguro. Esa experiencia fue el germen de un proyecto que hoy ya es una realidad en San Antonio, Breña Baja, justo debajo del supermercado Spar.
Lobato explicó que su parque infantil ofrece instalaciones poco habituales en este tipo de espacios, como una tirolina, uno de los elementos que más atrae a los menores. Además, subrayó que el negocio no solo está orientado al ocio, sino también a facilitar la conciliación familiar. De lunes a viernes abre por las tardes, de 16:00 a 20:00 horas, y los sábados por la mañana, mientras que en periodos no lectivos, como Semana Santa, verano o carnavales, amplía su servicio en horario matinal, desde las 7:30 hasta las 15:30 horas.
La emprendedora reconoció que uno de los principales obstáculos fue la burocracia, especialmente cuando valoró iniciar el proyecto desde cero. Según relató, los trámites exigían numerosos documentos, previsiones y planes de viabilidad que complicaban notablemente el proceso. Finalmente, la posibilidad de hacerse cargo de una actividad ya montada simplificó el camino y permitió sacar adelante la iniciativa.
Pese a ello, defendió con claridad la decisión de emprender. Aseguró que, aunque las cuotas, los préstamos y los pagos periódicos suponen una presión constante, compensa dedicarse a una actividad que realmente le gusta. En su caso, trabajar con niños, jugar con ellos y formar parte de su diversión diaria hace que el esfuerzo merezca la pena.
Por su parte, Gabriel Mendoza recordó que Digital Good Marketing nació en 2020, en plena pandemia, justo en un momento en el que muchas empresas se vieron obligadas a dar el salto al entorno digital. Recién graduado en marketing, vio en aquel contexto una oportunidad para ayudar a comercios, empresas e instituciones a construir o reforzar su presencia online.
Mendoza explicó que el crecimiento de la empresa ha ido de la mano de la evolución del consumo digital en los últimos años. Lo que comenzó con necesidades muy concretas, como la implantación de códigos QR o la digitalización básica de servicios, se transformó en una oferta más amplia que hoy incluye gestión de redes sociales, creación de contenido audiovisual, producción de spots publicitarios, fotografía y coberturas audiovisuales.
El fundador de la empresa insistió en que actualmente ya no basta con “estar” en redes sociales, sino que hace falta una estrategia clara, contenido adaptado a cada público y una narrativa capaz de transmitir quién está detrás de cada marca. A su juicio, ese cambio ha sido decisivo para que pequeños comercios, grandes empresas e incluso administraciones públicas den cada vez más importancia a su presencia digital.
En este sentido, defendió que la comunicación online se ha profesionalizado de forma acelerada y que las redes sociales exigen cada vez mayor preparación. Ya no se trata simplemente de publicar una foto o un vídeo, sino de construir mensajes eficaces, adaptarse a las tendencias, elegir el formato adecuado y conectar con el público objetivo.
Durante la conversación también se abordó la realidad del mercado palmero, donde, según apuntó Mendoza, todavía persisten inercias de etapas anteriores, aunque cada vez son más visibles los cambios de hábitos de consumo, información y comunicación en todas las franjas de edad. De hecho, señaló que incluso generaciones mayores han incorporado ya el uso cotidiano de plataformas digitales para informarse o consumir contenidos.
Ambos coincidieron en lanzar un mensaje positivo a quienes estén valorando emprender. Lobato animó a dar el paso pese a las dificultades, al considerar que trabajar en algo vocacional y marcar uno mismo sus propios límites supone una recompensa importante. Mendoza, por su parte, defendió la necesidad de contar con asesoramiento profesional, especialmente en el ámbito de la comunicación y el marketing, para que un negocio no solo abra sus puertas, sino que también sepa proyectarse correctamente hacia el exterior.
La entrevista dejó además una imagen clara del momento que vive el emprendimiento en La Palma: iniciativas muy distintas entre sí, desde el ocio infantil hasta la producción audiovisual y el marketing digital, pero unidas por el esfuerzo, la adaptación y la voluntad de crecer en un entorno que sigue planteando retos, especialmente administrativos, aunque también abre nuevas oportunidades.




















