Juan Guerra: “Captamos más fondos, pero necesitamos más estructura para ejecutarlos”
Juan Guerra: “No podemos seguir dando bandazos en vivienda y aparcamientos”
El concejal de Hacienda y Recursos Humanos del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, Juan Guerra, defendió en Herrera en COPE La Palma la gestión económica del grupo de gobierno y subrayó que el consistorio cerró 2025 con el presupuesto “más alto de su historia”, aunque reconoció dificultades para ejecutar parte de los fondos, problemas estructurales de personal y retrasos en asuntos clave como la vivienda y los aparcamientos.
Durante la entrevista, Guerra explicó que el presupuesto inicial del ejercicio 2025 fue de algo más de 24 millones de euros, pero que a lo largo del año se incorporaron cerca de 19 millones extraordinarios, procedentes en gran medida de transferencias de otras administraciones y de remanentes, hasta situar el montante final en unos 43 millones de euros. Según detalló, esta cifra supone prácticamente duplicar los niveles presupuestarios de ejercicios anteriores.
El edil señaló que, de ese volumen total, la cantidad realmente disponible para gasto consolidado fue de algo más de 32 millones, mientras que una parte quedó como remanente o reservada para eventualidades. En este sentido, defendió que la lectura de la ejecución presupuestaria no puede hacerse únicamente sobre el total final, ya que muchas partidas se incorporan al cierre del ejercicio y no siempre pueden ejecutarse en ese mismo año.
Ante las críticas de la oposición por el bajo porcentaje de ejecución, Guerra sostuvo que en áreas como cultura, fiestas, dinamización o servicios sociales se alcanzaron niveles superiores al 90% respecto al presupuesto final, y aseguró que en inversión real se superaron incluso las previsiones iniciales. Así, indicó que si se toma como referencia la inversión inicialmente prevista, cifrada en cuatro millones, el Ayuntamiento ejecutó finalmente 4,3 millones, lo que representa un 108%.
No obstante, reconoció que el consistorio arrastra limitaciones importantes. Atribuyó la baja ejecución a dos factores principales: la llegada tardía de fondos y la falta de músculo administrativo suficiente para asumir el volumen de gestión. Guerra admitió que el Ayuntamiento ha captado más recursos, pero no dispone todavía de una estructura de personal acorde con esa carga de trabajo.
En este punto, destacó que el grupo de gobierno ha impulsado 16 procesos selectivos que afectan a cerca de medio centenar de trabajadores, con el objetivo de dar estabilidad a áreas consideradas estratégicas, entre ellas contratación. Según explicó, la nueva normativa obliga a convocar plazas y regularizar situaciones que durante años no se habían afrontado, lo que ralentiza la maquinaria administrativa pero resulta necesario para reforzarla a medio plazo.
También vinculó parte de los retrasos en facturas al problema sufrido en el área de Intervención durante el pasado año, marcado además por el incremento de actividad derivado de la Bajada de la Virgen. Según indicó, el volumen de facturas se duplicó respecto a un ejercicio normal y coincidió con una baja prolongada en Intervención. Aun así, aseguró que en el próximo pleno se llevará el expediente necesario para dejar abonadas las facturas pendientes y recuperar la estabilidad en los pagos municipales.
Sobre las horas extraordinarias adeudadas al personal, Guerra afirmó que el dinero está consignado, pero que su abono se ha visto bloqueado por un problema sobrevenido relacionado con la representación sindical. Según explicó, una resolución judicial obliga a repetir parte del proceso electoral sindical, de manera que hasta que no queden validados los nuevos representantes no podrá completarse la tramitación para el pago. El concejal confió en que pueda realizarse un abono extraordinario a comienzos del próximo mes.
El responsable municipal quiso además poner en valor el trabajo de empleados públicos que, dijo, están asumiendo funciones por encima de su categoría o de sus cometidos habituales para sostener el funcionamiento de la administración local. En esa línea, apuntó que desde Recursos Humanos se han articulado fórmulas de gratificación para compensar ese esfuerzo extraordinario.
Más allá de la gestión económica, Guerra reconoció que la ciudad sigue teniendo pendientes sus grandes problemas estructurales. Admitió que el Ayuntamiento “ha ido tarde” en materia de vivienda y sostuvo que la corporación debió haber puesto suelo a disposición de los organismos públicos con mayor agilidad. Aun así, avanzó que el próximo pleno abordará la adquisición de un terreno en la zona de Alcalcina para ponerlo a disposición de Visocan, además de recordar otros pasos dados en suelo disponible.
El concejal consideró que, en el contexto actual, la promoción privada de vivienda resulta muy difícil en Santa Cruz de La Palma por los altos costes de construcción y el limitado poder adquisitivo de la población, por lo que defendió que sea la inversión pública la que tire de este ámbito. A su juicio, la ciudad necesita una estrategia compartida y consensuada entre todas las fuerzas políticas para afrontar tanto la vivienda como los aparcamientos sin vaivenes entre mandatos.
Precisamente sobre aparcamientos, Guerra mostró sus reservas ante soluciones improvisadas y dijo no compartir, al menos por ahora, la idea de destinar varios millones de euros a un parking desmontable en la entrada sur de la ciudad. Consideró que cualquier inversión de esa magnitud debe responder a una visión estructural y no a respuestas de corto plazo. En su opinión, Santa Cruz de La Palma necesita combinar bolsas de aparcamiento gratuito en la periferia con zonas de rotación y pago más próximas al centro, además de mejorar la movilidad interna.
Como alternativa de futuro, defendió mirar hacia espacios como la parte baja del Galeón o el Barranco del Carmen, donde, a su juicio, podría plantearse una solución más integral que combine aparcamientos, intercambiador de guaguas e incluso vivienda, dentro de una estrategia público-privada. También se mostró partidario de estudiar opciones como el techado del Barranco de las Nieves si la ciudad decide afrontar una inversión verdaderamente estructural.
Juan Guerra insistió en que Santa Cruz de La Palma no puede seguir “dando bandazos” en asuntos clave para su desarrollo. Por ello, apeló al consenso político y a una planificación a largo plazo para que los proyectos estratégicos de la capital no vuelvan a quedarse sobre la mesa sin ejecutarse.



















