Chito Morales: “La música es el idioma de Dios porque todo el mundo lo entiende”
El cantautor cristiano Jesús Vicente Morales Scala, conocido como Chito Morales, participará en La Palma en un encuentro con motivo de la Pascua de Pentecostés, una cita que busca agradecer el don del Espíritu Santo, preparar el corazón ante la visita apostólica a Canarias y animar a los creyentes a ser testigos de Cristo.
El cantautor cristiano Jesús Vicente Morales Scala, más conocido como Chito Morales, estará en La Palma para animar la celebración de la Pascua de Pentecostés, en un encuentro previsto para el 24 de mayo y concebido como un espacio de testimonio, música y oración.
Durante una entrevista en COPE La Palma y COPE Tenerife, Morales reflexionó sobre el papel de los cantautores cristianos en la actualidad, a quienes definió como una minoría, pero también como personas que siguen “partiéndose el pecho por cantar la alegría del Evangelio”. En su caso, explicó que su vocación musical nace de una convicción profunda: anunciar la alegría de la fe desde la cercanía y la experiencia personal.
“Me definiría como alguien que quiere vivir feliz”, afirmó el artista, recordando la insistencia de San Pablo en la alegría. Frente a situaciones en las que, según señaló, no siempre se percibe esa alegría en las comunidades parroquiales, Chito Morales apuesta por “cantar la alegría” y recordar que “Dios, que es Padre, nos quiere con locura y tiene muchas ganas de que seamos felices”.
El cantautor defendió la música como un instrumento privilegiado para transmitir el Evangelio. “La música es el idioma de Dios porque todo el mundo lo entiende, aunque no lo hable”, expresó. Para Morales, cuando la música comienza a sonar “te cambia el alma, te cambia el corazón”, y por eso entiende su tarea como una forma de proponer que el Evangelio no sea solo una idea para reflexionar, sino una realidad para vivir.
En la conversación también hubo espacio para recordar la trayectoria de Brotes de Olivo, grupo de referencia en la música cristiana, que celebró recientemente sus 50 años de camino. Morales aseguró que ese aniversario fue, ante todo, “una acción de gracia”, y explicó que actualmente el proyecto se encuentra en una etapa de reflexión, aunque con iniciativas en marcha, entre ellas la preparación de un documental sobre la historia del grupo.
Preguntado por sus canciones más significativas, Chito Morales destacó una composición reciente nacida para una noche de arte y oración en Aranda de Duero, con una idea central: “Si no somos uno, ¿quién nos creerá? Si volamos los puentes, ¿qué nos unirá?”. El artista vinculó esa inspiración con una frase de San Francisco de Asís que le acompaña especialmente: “De lo malo que hay en mí todo lo temo más; de tu infinita bondad todo lo espero”.
Morales también habló de su trabajo en colegios, donde utiliza la música como herramienta educativa y pastoral. Explicó que, antes de dirigirse a un grupo de niños o jóvenes, intenta conocer la realidad concreta de cada aula, porque “cada aula es un universo diferente”. Su método consiste en escuchar, preguntar y crear con los alumnos contenidos musicales adaptados a su sensibilidad, su ritmo y su forma de expresarse.
“Ya no hay genéricos”, afirmó, subrayando que cada grupo necesita una propuesta propia. En ese sentido, defendió una pastoral que trate a cada persona como “hijo único”, desde la convicción de que Dios ha creado a cada ser humano de manera irrepetible.
Sobre la próxima visita apostólica a Canarias, Morales reconoció que no cuenta aún con suficientes elementos para hacer una valoración amplia del pontificado del Papa León, pero destacó su esfuerzo por tender puentes dentro de una Iglesia plural. A su juicio, en estos tiempos esa actitud resulta “encomiable” y también “valiente”.
De su presencia en La Palma, Chito Morales espera que sea una ocasión para comunicar aquello que considera recibido de Dios. “Soy feliz cuando canto, soy feliz cuando comunico”, señaló. Su deseo, añadió, es que la música, la letra y el Evangelio que comparta sean “una ventana al encuentro” y permitan a cada persona tomar sus propias decisiones desde la libertad profunda que comunica la fe.
El encuentro en La Palma se ha gestado, según explicó, a través del contacto con Alejandro Abrante, a quien definió como un referente importante. Morales valoró la necesidad de tender lazos entre la vida eclesial de las islas y la península, convencido de que “hay mucha vida” y “mucha verdad” que compartir.
La entrevista concluyó con una referencia evangélica especialmente emotiva para el cantautor: “Salió el sembrador a sembrar”. Una frase que, según reconoció, le remite a momentos importantes de su vida y resume buena parte de su manera de entender la música: como semilla de fe, alegría y encuentro.





















