Atratican rechaza el “incomprensible” ataque de otras organizaciones agrarias a los afectados del volcán
La Asociación de Trabajadores de la Tierra Canaria defiende los acuerdos entre el Gobierno canario y Asepalma que han permitido avanzar en el abono de ayudas para reconstruir fincas del Valle de Aridane y muestra su extrañeza por la “inquina” de PALCA hacia los agricultores damnificados.
La Asociación de Trabajadores de la Tierra Canaria (Atratican) ha salido en defensa del proceso que, en los últimos meses, ha permitido “por fin” desbloquear y acelerar el abono de ayudas destinadas a la reconstrucción de fincas agrarias destruidas por la erupción volcánica de 2021 en el Valle de Aridane. La entidad respalda de manera explícita los acuerdos alcanzados entre el Gobierno de Canarias y la Asociación de Entidades Empaquetadoras, Exportadoras y Comercializadoras de Frutos de La Palma (Asepalma), a la que atribuye un papel determinante en una negociación “que tanto ha costado desatascar”.
En una entrevista en Herrera en COPE La Palma, el secretario de Atratican, Ricardo Carballo, mostró su sorpresa y rechazo a la iniciativa de cuatro organizaciones agrarias —ASAGA, COAG, UPA y PALCA— que han remitido una carta conjunta al consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca, Narvay Quintero, solicitando una reunión para cuestionar el proceso y pedir explicaciones sobre cómo se está ejecutando el pago de las ayudas y la reconstrucción.
Carballo considera que el movimiento llega en el peor momento posible: justo cuando los agricultores empiezan a recuperar la esperanza tras años de incertidumbre. “No entendemos esa postura… ahora parece que esto empieza a funcionar y entendemos que no es el momento de poner palos en la rueda”, afirmó, advirtiendo de que la carta deja entrever dudas sobre si el reparto se está realizando correctamente.
“Cuatro años después, todavía duele”
El representante de Atratican puso voz al desgaste emocional que persiste entre los damnificados. “Han pasado cuatro años… todavía paso por zonas del volcán y me duele, todavía se me escapa alguna lágrima”, reconoció, subrayando que la recuperación, en su opinión, está lejos de completarse: “Emocionalmente no estamos recuperados y económicamente mucho menos”.
Desde Atratican interpretan que, tras el impacto de la erupción, el sector debería priorizar unidad y empuje compartido, no nuevas fricciones. “Es el momento de estar unidos… y no lo estamos, todo lo contrario”, lamentó Carballo, quien se preguntó abiertamente qué motiva a organizaciones que, en teoría, representan a agricultores del Valle a adoptar una actitud que él percibe como un cuestionamiento constante del avance logrado.
Asepalma, “la única” con afectados en la negociación
Uno de los mensajes centrales de Atratican es el reconocimiento del trabajo de Asepalma, a la que Carballo elogió por su implicación en el proceso. A su juicio, ha sido un actor clave para que la reconstrucción empezara a tomar forma: “Parece ser que Asepalma es la única organización que realmente sí que tiene afectados del volcán”, señaló, insistiendo en que el Gobierno canario se ha apoyado en esta entidad para impulsar la reconstrucción.
En ese sentido, Atratican cuestiona qué papel real han desempeñado las organizaciones firmantes de la carta en el proceso: “¿Qué OPA está metida en la reconstrucción afrontando, apoyando, ayudando?… Ninguna”, dijo, para después reiterar su idea de que el foco debería estar en “dejar que la rueda camine” en un contexto ya de por sí complejo para el campo.
Malestar por las “insinuaciones” de falta de honestidad
Carballo también recordó un episodio anterior que, según explicó, dejó una herida abierta en el sector: la supuesta insinuación, por parte de representantes de PALCA, de que algunos agricultores del Valle no habían sido “lo suficientemente honestos” en relación con su producción. El secretario de Atratican aludió a un audio que, según dijo, circula en redes sociales y en el que se habría puesto en duda a productores profesionales, acusándolos de inflar kilos usando producciones de fincas en aparcería.
“A partir de ese momento entendí que aquí hay algo que no está funcionando… se nos ha castigado injustamente y ahora que las cosas funcionan se nos pretende seguir castigando”, expresó, dejando claro el límite que, a su juicio, no se debe volver a cruzar: “Lo que no podemos permitir es que se nos falte al respeto… hasta ahí no vamos a permitir llegar”.
“Con el volcán o sin volcán, vamos a salir”
En un tono a ratos duro y a ratos apelando a la cohesión, Carballo defendió la dignidad del agricultor damnificado y rechazó la idea de que el sector haya sido beneficiado de forma indebida. “Parece ser que algunos piensan que aquí somos millonarios y que las propinillas que nos han dado… vamos a tener que devolverlas”, ironizó, antes de reafirmar su compromiso con el plátano como modo de vida en La Palma: “Mi familia vive del plátano, mis amigos… vamos a seguir viviendo del plátano, con volcán o sin volcán”.
El dirigente de Atratican enmarcó, además, la polémica en un escenario de incertidumbre más amplio para el sector primario, citando la situación en Europa y asuntos como la Política Agraria Común (PAC), Mercosur o el POSEI, y cuestionando que sea oportuno abrir nuevos frentes internos cuando el campo palmero ya lidia con múltiples presiones.
La entrevista concluyó con un mensaje de ánimo y resistencia, pero también con una llamada clara a la responsabilidad colectiva: si la reconstrucción empieza a avanzar, sostiene Atratican, lo prioritario es reforzar lo que funciona y evitar dinámicas que vuelvan a frenar, cuatro años después, el camino de vuelta a la normalidad en las fincas sepultadas por la lava.




















