Antona saca pecho del “carnaval seguro” tras Los Indianos y abre el debate sobre baños y tradiciones: “Cero incidentes con 80.000 personas”

El alcalde de Santa Cruz de La Palma, Asier Antona, ha puesto el foco en el balance de seguridad y limpieza tras el Día de Los Indianos, una cita que, según los datos oficiales de la Policía Local, reunió a unas 80.000 personas en la capital palmera. En una entrevista telefónica en Herrera en COPE La Palma, Antona destacó como “gran titular” la ausencia de incidencias relevantes y subrayó el despliegue municipal para recuperar la normalidad en cuestión de horas.

“Mientras la gente todavía seguía divirtiéndose en la madrugada del día de Los Indianos, a las cuatro de la mañana ya arrancaba el operativo de limpieza”, explicó. El dispositivo, detalló, comenzó en el entorno de la Alameda y avanzó hacia el sur de la ciudad, de modo que “en torno a las nueve de la mañana, el gran volumen de basura y residuos ya se había retirado”.

Para afrontar la magnitud de la jornada, el Ayuntamiento reforzó la infraestructura de recogida con 200 bidones y contenedores adicionales, una medida que, a juicio del alcalde, se notó en la calle: “Había menos basura en el suelo porque estaban también 200 recipientes más que la gente pudo tener”.

Antona agradeció expresamente el trabajo de los servicios municipales y la colaboración de otras instituciones que participaron en la limpieza, entre ellas Canaragua, bomberos, Medio Ambiente, y también ayuntamientos vecinos como El Paso y Villa de Mazo. “Se hizo un gran operativo de limpieza que hay que agradecer”, insistió, aunque admitió que la ciudad aún conserva parte de la estampa característica de la fiesta: “Es verdad que las calles siguen vestidas de blanco y tardará…”.

Un récord sin sobresaltos y una ciudad “en varios escenarios”

En el repaso a lo que funcionó, Antona defendió que la jornada dejó un mensaje claro: “Los incidentes han sido cero (…) es un carnaval para disfrutar, para bailar, para pasarlo bien”. Incluso con un extra de afluencia en el puerto: “Acaban dos cruceros (…) con más de 5.000 cruceristas, más la tripulación”. Según relató, muchos visitantes se sumaron plenamente al espíritu indiano: “Era raro el crucerista que no iba de blanco”.

El alcalde también valoró como acierto la estrategia de dispersar la celebración en distintos puntos de Santa Cruz de La Palma, con escenarios repartidos “en la Alameda, la Avenida Marítima, la Plaza de España, la Avenida del Puente…”, algo que ayuda, dijo, a repartir flujos y mejorar la gestión de emergencias y seguridad.

Baños públicos: la crítica inevitable

En el lado de las mejoras, la entrevista abrió el capítulo de las quejas por la falta de baños públicos, un asunto recurrente tras cada edición. Antona asumió la reflexión, pero la enmarcó en la dificultad de dimensionar recursos para una concentración tan masiva: “Aunque hubiéramos puesto 300 baños públicos más, esa crítica hubiera existido (…) estamos con 80.000 personas en la calle”.

En esa línea, dejó caer que el Ayuntamiento deberá “darle una vuelta” de cara al próximo año, aunque avisó de que, incluso incrementando el número, el problema percibido puede persistir por pura presión de demanda.

“No podemos renunciar a más cosas”: la autenticidad, en debate

Uno de los momentos más significativos de la conversación llegó al abordar el riesgo de perder elementos tradicionales. En antena se planteó una preocupación concreta: que, por razones operativas y de seguridad, se sigan recortando símbolos del día. Antona coincidió especialmente en dos asuntos.

El primero, el desembarco de la Negra Tomasa, que este año no pudo realizarse como marca la tradición. El alcalde lo atribuyó a la operativa portuaria con los cruceros y a cuestiones de seguridad, pero reconoció su valor: “Ese desembarco también marca la autenticidad de Los Indianos y creo que tenemos que seguir velando y cuidando que eso se produzca así”.

El segundo, “La Espera” en el entorno del Ayuntamiento, una escena muy arraigada que, según se comentó, queda desdibujada al convertir el atrio municipal en un “set” de entrevistas de medios. Antona compartió la necesidad de “dignificar” el acto: “Creo que tenemos que apostar y apoyarla más y realzarla más”, admitiendo que el espacio disponible y los perímetros de seguridad complican la fórmula.

La agenda sigue: Sardina y Piñata, de día

Con Los Indianos ya en la memoria reciente, la conversación cerró con la vista puesta en lo que viene: el Entierro de la Sardina, previsto para el viernes, y el sábado de Piñata, con una novedad destacada: el traslado de parte del programa a horario diurno. Una apuesta, se señaló, por el “carnaval de día” para revitalizar una noche de Piñata que “tampoco ha ido muy allá” en ediciones recientes.

En resumen, el alcalde presume de un récord de participación con saldo blanco y de una ciudad recuperada en tiempo récord, pero asume que, tras el brillo del talco, toca afinar: más recursos logísticos, sí… y, sobre todo, proteger lo que hace único al Indiano.

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