La Diócesis Nivariense invita a vivir una Semana Santa de fe, compromiso y cercanía con los más vulnerables
La Semana Santa ya asoma en el calendario de la Iglesia diocesana y lo hace marcada por la invitación a vivir con profundidad los misterios centrales de la fe cristiana. Así se puso de manifiesto en el programa El Espejo de la Iglesia, emitido en COPE Tenerife y COPE La Palma y conducido por el sacerdote Francisco Hernández, en una edición centrada en la preparación espiritual de estos días, la actualidad diocesana y la campaña de la renta a favor de la Iglesia.
Durante el espacio radiofónico, Hernández recordó que la Semana Santa no es una celebración más dentro del calendario litúrgico, sino el tiempo en el que los cristianos conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, “los acontecimientos más grandes” para la vida del creyente. En ese contexto, el programa subrayó la cercanía ya del Triduo Pascual y animó a los fieles a disponerse interiormente para vivir estos días santos con gratitud, fe y compromiso.
Uno de los ejes del programa fue la carta pastoral del obispo de la diócesis, Eloy Santiago, con motivo de su primera Semana Santa como prelado nivariense. En ella, el obispo destaca que estos días constituyen el momento más importante del año cristiano y llama a los fieles a renovar su fe, reconociendo la presencia viva de Cristo en medio del mundo actual. Además, insiste en que la vivencia de la fe no puede quedar reducida al ámbito privado, sino que debe proyectarse también en la vida pública a través del testimonio cotidiano.
En esa misma línea, el obispo anima a los laicos a asumir un papel activo en la misión evangelizadora de la Iglesia y a no permanecer como meros espectadores, sino a implicarse en la vida eclesial y social promoviendo valores como la justicia, la paz y la solidaridad. La Semana Santa, según se expuso en el programa, debe convertirse así en una experiencia de fe viva, alegría compartida y cercanía especial hacia quienes más lo necesitan.
El espacio también ofreció un recorrido por los principales actos litúrgicos que tendrán lugar en la Catedral de La Laguna, sede episcopal de la diócesis. Allí, el obispo Eloy Santiago presidirá por primera vez la Misa Crismal, prevista para el próximo martes a las 11:00 horas, una celebración especialmente significativa en la que se consagran el óleo de los catecúmenos, el óleo de los enfermos y el santo crisma, y en la que además los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales.
Asimismo, el programa recordó que el Triduo Pascual comenzará con la Eucaristía de la Cena del Señor en la tarde del Jueves Santo, continuará con la solemne celebración de la Pasión del Señor en la jornada del Viernes Santo y alcanzará su culmen en la Vigilia Pascual del sábado por la noche. Ya el domingo de Pascua, el obispo presidirá la Eucaristía pontifical del mediodía en la catedral, en una jornada señalada por la alegría de la resurrección.
La programación de El Espejo también se detuvo en otras iniciativas que marcan la actualidad eclesial en vísperas de la Semana Mayor. Entre ellas, la representación teatral Miriam, que acogerá la parroquia de Santa María Madre de Jesús, en Taco, una obra centrada en la figura de María desde una mirada íntima y conmovedora. Del mismo modo, se destacó la participación de voces de la diócesis en la grabación del himno oficial de la visita del Papa a España, interpretado por un coro de más de 1.500 personas procedentes de distintas diócesis del país, entre ellas Tenerife.
Otro de los asuntos abordados fue la campaña de la declaración de la renta y la importancia de marcar la casilla 105 a favor de la Iglesia Católica. Sobre esta cuestión intervino el ecónomo diocesano, Víctor Oliva, quien explicó que este gesto “no supone pagar más”, sino destinar una parte de los impuestos ya establecidos al sostenimiento de la labor eclesial. Oliva señaló que, en el caso de la administración diocesana, el presupuesto ordinario ronda los seis millones de euros, de los cuales en torno a cuatro millones proceden del IRPF.
En su intervención, el ecónomo dejó claro que el Estado no financia directamente a la Iglesia, sino que son los propios contribuyentes quienes deciden libremente que una parte de sus impuestos vaya destinada a esta finalidad. También explicó que, en el conjunto de la actividad de la Iglesia en la diócesis, el resto de los recursos procede de subvenciones públicas vinculadas especialmente al patrimonio y, en un porcentaje muy importante, de las aportaciones voluntarias de fieles y colaboradores.
Víctor Oliva insistió además en que no existe incompatibilidad entre marcar la casilla de la Iglesia Católica y la de otros fines sociales, por lo que ambas pueden señalarse simultáneamente. En este sentido, animó a los oyentes a apoyar con ese gesto sencillo la tarea que realizan numerosas entidades eclesiales como Cáritas o Manos Unidas, así como la acción pastoral, social y evangelizadora de la Iglesia en el territorio diocesano.
Junto a todo ello, el programa volvió a dejar espacio para la reflexión cuaresmal con la habitual instantánea semanal del sacerdote Juan Pedro Rivero, quien, a partir de la imagen de unas ramas secas de kiwi, invitó a contemplar este tiempo como una etapa de poda, silencio y despojo necesaria para que vuelva a brotar la vida. Una metáfora que enlazó con el sentido profundo de la cuaresma como camino de preparación hacia la Pascua.
De este modo, El Espejo de la Iglesia ofreció una panorámica de la vida de la diócesis en unas jornadas especialmente significativas para la comunidad cristiana, entre celebraciones litúrgicas, reflexiones pastorales y llamadas a la solidaridad. Todo ello con un mensaje de fondo claro: vivir la Semana Santa no solo desde la tradición externa, sino desde una experiencia interior capaz de transformar la vida personal y de proyectarse en el servicio a los demás.



















