Juan Capote impulsa la recuperación del podenco palmero y reclama avanzar en el reconocimiento de las razas autóctonas canarias
El veterinario y biólogo abordó en Herrera en COPE La Palma los pasos necesarios para consolidar la recuperación del perro de caza palmero y repasó la situación de otras variedades aún pendientes de reconocimiento oficial
El veterinario, biólogo y colaborador habitual de los viernes en Herrera en COPE La Palma, Juan Capote Álvarez, puso el foco esta semana en la recuperación del podenco palmero y en la necesidad de seguir avanzando en el reconocimiento de las razas autóctonas canarias, un proceso que, según explicó, exige tanto respaldo social como trabajo técnico y científico.
Capote relató que recientemente mantuvo una reunión convocada desde el área de Agricultura del Cabildo de La Palma junto a promotores de una asociación interesada en recuperar el perro podenco palmero. A su juicio, para poner en marcha una entidad de este tipo no hace falta una gran estructura, sino “cinco personas entusiastas” capaces de mantener vivo el proyecto y darle continuidad.
Durante la entrevista, el especialista explicó que los impulsores de esta iniciativa pretenden diferenciar al podenco palmero del podenco canario, destacando que el ejemplar palmero presenta rasgos propios tanto en su morfología como en su funcionalidad. Según señaló, se trata de un perro más pequeño, más adaptado al monte y a terrenos como el brezal, la fayal-brezal o la laurisilva, aunque también responde bien en zonas más abiertas. Además, indicó que los cazadores valoran en estos animales una forma de trabajo más colectiva y coordinada.
Capote insistió en que el reconocimiento de una raza no puede quedarse en la estética. En este sentido, defendió que el podenco debe conservar su utilidad cinegética y advirtió de los riesgos de modificar excesivamente determinadas razas por criterios de exhibición. “El perro tendrá que cazar”, vino a resumir durante una conversación en la que también extendió esa misma idea a otras especies ganaderas y domésticas del archipiélago.
En cuanto al procedimiento para lograr el reconocimiento oficial del podenco palmero como raza autóctona, detalló que es necesario elaborar una memoria histórica, desarrollar un estudio morfológico y completar un análisis genético. Sobre este último punto, avanzó que ya se han dado pasos importantes, con la disposición de un laboratorio para recibir muestras y con la implicación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que asumiría el aval científico del trabajo.
El colaborador de COPE La Palma subrayó que estas dos piezas, una asociación sólida y un centro de investigación de respaldo, son fundamentales para que una propuesta pueda llegar con garantías a la comisión nacional encargada de estudiar este tipo de expedientes. A su entender, el aspecto genético será uno de los elementos decisivos para demostrar la singularidad del podenco palmero frente a otras razas emparentadas.
A preguntas planteadas por la audiencia, Capote también repasó la situación de otras razas canarias aún sin reconocimiento definitivo, entre ellas el ratonero palmero, el lobito herreño, la gallina canaria, distintos tipos de buchones y la paloma de patio. En este recorrido, aseguró que el ratonero palmero es, de todos ellos, el que presenta un trabajo más avanzado, mientras que en otros casos los estudios están incompletos o pendientes de impulso administrativo y científico.
Especial atención dedicó a la gallina canaria, cuyo expediente consideró muy avanzado, aunque apuntó que algunas discrepancias sobre la inclusión de determinadas variedades están frenando su culminación. También defendió con claridad la singularidad de la paloma de patio, que definió como una variedad claramente diferenciada por tamaño, conformación y uso tradicional, especialmente vinculada en la memoria popular al conocido “caldo de pichón”.
En el tramo final de la entrevista, Capote compartió además una anécdota que calificó de gran satisfacción personal: la recuperación de un perro pastor que había permanecido desaparecido durante meses y que apareció en un estado físico muy deteriorado, aunque ya de vuelta con su dueño. Un episodio que utilizó para poner en valor el vínculo entre los criadores y sus animales, así como la importancia de conservar este patrimonio vivo del mundo rural canario.
La conversación concluyó emplazando a una próxima intervención para abordar el papel de las ferias ganaderas, otro de los asuntos que sigue ocupando la agenda de Juan Capote, una de las voces más activas en la defensa y divulgación de las razas autóctonas del archipiélago.




















