Óscar Luis Guerra destaca la fuerza de la Semana Santa en Santa Cruz de La Palma y el creciente protagonismo de los jóvenes
El párroco de San Francisco subraya la dimensión litúrgica, popular y espiritual de estas fechas y reivindica la implicación de las cofradías y de nuevas generaciones en una celebración “central de la vida cristiana”
La Semana Santa de Santa Cruz de La Palma continúa avanzando hacia sus jornadas más intensas con una importante respuesta de fieles en las calles y en los templos. Así lo ha puesto de relieve en Herrera en COPE La Palma el párroco de la iglesia de San Francisco, Óscar Luis Guerra, quien ha destacado la profunda vivencia que se está registrando estos días en la capital palmera y en otros puntos de la isla.
Guerra explicó que la ciudad se prepara para algunos de los momentos más señalados del calendario litúrgico, como el Santo Encuentro y la procesión del Señor de la Caída, celebraciones que cada año congregan a numerosos fieles. “Son días centrales de la vida cristiana”, señaló, resaltando además la doble dimensión de la Semana Santa en Santa Cruz de La Palma: la interior, vivida en las celebraciones litúrgicas, y la exterior, expresada en la calle como una “catequesis viva”.
El párroco detalló que en la parroquia de San Francisco estos días se viven con gran intensidad organizativa. Entre visitas a enfermos y los preparativos de última hora, la mañana transcurre ultimando la ornamentación de los pasos procesionales que recorrerán la ciudad. En este trabajo participan activamente colaboradores, hermanos franciscanos y cofradías como la de la Pasión, encargada de buena parte de la procesión del Señor de la Caída.
Durante la entrevista, Guerra quiso poner en valor el trabajo silencioso y continuado que realizan las cofradías durante todo el año. Recordó que los ensayos de cargadores y costaleros comenzaron ya desde el mes de enero, con la incorporación de gente nueva que ha tenido que aprender cuestiones esenciales para portar los pasos con seguridad y coordinación. “Las cofradías son asociaciones de fieles que trabajan todo el año, aunque en estas semanas previas la dedicación se multiplica”, explicó.
Uno de los aspectos más personales de la conversación giró en torno a su papel como pregonero de la Semana Santa de Santa Cruz de La Palma, responsabilidad que asumió con emoción y también con respeto. El sacerdote reconoció haberse sentido “abrumado” por el encargo, al tratarse de una celebración especialmente querida por los palmeros, pero aseguró que el pregón nació desde la oración, la memoria personal y el deseo de compartir su propia vivencia de la Semana Santa.
Lejos de centrarse en datos históricos o artísticos, Guerra optó por un pregón de carácter vivencial y espiritual, construido a partir de “miradas”: las de los distintos personajes y escenas que representan los pasos procesionales, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección. Una propuesta con la que quiso recordar que la Semana Santa no termina en el Viernes Santo, sino que culmina en la Pascua.
En ese recorrido íntimo por sus recuerdos, evocó su infancia en Velhoco, Mirca y el santuario de Las Nieves, donde empezó a vivir estas celebraciones desde muy pequeño. También rememoró con especial emoción una imagen que quedó grabada en su memoria: la salida, en 1988, de una dolorosa acompañando por primera vez al Señor de la Piedra Fría, una escena que sigue considerando profundamente significativa dentro de la Semana Santa palmera.
Tras pasar cerca de tres décadas fuera de la isla por su ministerio sacerdotal, Óscar Luis Guerra regresó a La Palma en 2022. Durante esos años, explicó, siguió con distancia y añoranza la evolución de la Semana Santa de Santa Cruz de La Palma, primero a través de programas impresos y comentarios de familiares y amigos, y más tarde gracias a las redes sociales, que hoy permiten a muchos palmeros en la diáspora sentirse conectados casi en tiempo real con las procesiones y celebraciones de su tierra.
Preguntado por el momento que vive la fe y por la implicación de los jóvenes, el párroco se mostró esperanzado. Aseguró que en San Francisco se está percibiendo un resurgir de la participación juvenil, algo que se ha hecho visible en los ensayos, en la actividad de las cofradías y en la presencia de jóvenes que regresan a la isla en estas fechas y vuelven a vincularse con la parroquia. “Aquí está pasando algo”, afirmó, aludiendo a la numerosa presencia de chicos y chicas en la plaza de San Francisco durante semanas de preparación.
En su opinión, más allá de un posible “resurgir de la fe”, sí existe al menos una inquietud espiritual creciente y un interés renovado por participar, proponer actividades y formar parte activa de la vida parroquial. Para Guerra, este despertar no solo afecta a los jóvenes, sino también a adultos y a personas que viven la Semana Santa desde la promesa, la emoción o el silencio, aunque no siempre desde una participación visible.
Sobre la procesión del Señor de la Piedra Fría, una de las más emblemáticas de la capital, el sacerdote aseguró que se trata de una noche de especial intensidad, capaz de conmover incluso a quienes se acercan con una sensibilidad mínima. Destacó la atmósfera de recogimiento, la implicación de las bandas de música y tambores, y la plasticidad de una escena que, más allá de su valor artístico, transmite serenidad, dolor, emoción y fe.
Finalmente, Óscar Luis Guerra quiso lanzar una invitación a vivir la Semana Santa en sus distintas dimensiones: la personal, en el ámbito del hogar y de la intimidad; la litúrgica, participando en las celebraciones; y la pública, acompañando las procesiones en la calle. Insistió en que cada procesión nace de una celebración previa y remarcó especialmente la importancia de la Vigilia Pascual, que definió como el verdadero centro de toda la Semana Santa.
El párroco concluyó con un mensaje abierto también a quienes no creen, animándoles a interrogarse ante una celebración que, en medio de un mundo “lacerado por el odio, el rencor, la envidia y los intereses económicos”, sigue proclamando un mensaje de amor, entrega y paz. “Dios nos sigue amando y se sigue ofreciendo por nosotros”, resumió.




















