Tres nuevos proyectos empresariales de Breña Alta, en “Luz Verde”
La sección de los martes que impulsa FEDEPALMA vuelve esta semana a poner el foco en el emprendimiento local con una conversación cercana y sin filtros: cómo nace una idea, qué miedos aparecen al principio, qué errores enseñan más… y qué se aprende cuando el negocio empieza, por fin, a caminar.
Porque es martes, en COPE La Palma vuelve a encenderse “Luz Verde”, el espacio que cada semana impulsa FEDEPALMA para asomarnos —con voz propia— a la realidad del empresariado palmero. Y hoy el arranque lo deja claro el conductor del programa: “¿Cómo conoce uno de primera mano cuál es la realidad del sector empresarial? Hablando con los empresarios, ni más ni menos”. Una charla directa para entender qué hay detrás de cada proyecto: ilusión, decisiones valientes, mucho aprendizaje… y también burocracia.
En el estudio se sientan Anna Paola Rodríguez, responsable de Anna Palaferri, e Iván Benítez, de Pontu Zapato; y por teléfono interviene Natalia Hernández, al frente de Natalia Bazar. Entre bromas y cercanía —“hay que traer los zapatos… y que sean buenos”— la conversación entra rápido en materia: qué hace cada negocio y cómo se construye una empresa desde dentro.
Anna Paola cuenta que su actividad se centra en manicura y pedicura, un oficio que empezó a formarse desde los 16 años. Con 22, y recién llegada desde Venezuela, relata el salto al autoempleo y el reto de arrancar en un país nuevo: dejó atrás su negocio, se hizo autónoma “sin saber” y se lanzó a buscar local en Breña Alta mientras lidia con un proceso que define sin rodeos: “el tema de la burocracia acá es complicado, estoy desde diciembre en eso”. Aun así, insiste en la idea de fondo: constancia, asesoramiento y confianza para no rendirse.
Desde la otra punta del teléfono, Natalia explica que en su bazar conviven artículos de regalo, ropa y complementos, y que el proyecto tiene un componente familiar y generacional: recuerda la tienda de su abuela —“durante 35 años”— y cómo esa “cultura empresarial” la marcó desde niña. Compagina el comercio con su profesión de auditora financiera y reivindica algo que atraviesa toda la entrevista: la necesidad de apoyar el comercio local frente al tirón de las compras online. Su reflexión es clara: el trato cercano, la memoria del cliente y la atención personalizada son parte del valor que no cabe en una foto de internet.
Iván, por su parte, describe Pontu Zapato como un proyecto nacido entre socios, con estudio previo y mucho aprendizaje sobre un mercado que al principio no conocían. Y vuelve una y otra vez a la misma idea: emprender es una aventura, sí, pero no se sostiene solo con ganas. Habla de papeleo, licencias, inspecciones, impuestos y del desgaste que provoca ese arranque “a fuego”, donde se invierte sin haber abierto aún. En uno de los momentos más potentes, defiende que el empresario no debe mirarse como “el malo”, porque genera economía, empleo y —muchas veces— aprieta para que “llegue el platito de comida” al trabajador.
El debate se vuelve especialmente interesante cuando abordan la competencia, la supervivencia de la “tiendita” de barrio, la llegada de grandes superficies y la importancia de crear sinergias: recomendar al cliente el comercio de al lado si tú no tienes lo que busca, colaborar, conocerse más entre negocios del municipio y hacer comunidad. También se habla de formación, ferias comerciales, horarios adaptados y del papel de las redes sociales para darse a conocer, sin olvidar la base: fidelizar al cliente en la puerta.
Y, como colofón, cada uno deja pistas para encontrarlos: Anna Palaferri avanza su apertura en Breña Alta (C/ 30 de Mayo, junto a la zona de San Pedro) y detalla técnicas y servicios; Natalia Bazar recuerda su ubicación en San Pedro y su presencia en redes; e Iván subraya la apuesta por el trato cercano y el valor del comercio de proximidad.
📹 Te dejamos ya el vídeo con la entrevista completa. Dale al play y escucha cómo suena el emprendimiento cuando lo cuentan quienes lo viven.

















