Javier Llamas anuncia un “carnaval de altura” en Los Llanos y defiende un presupuesto 2026 centrado en lo social y la inversión con fondos externos
El alcalde de Los Llanos de Aridane y diputado autonómico repasa en Herrera en COPE La Palma las principales novedades del Carnaval —con un recinto que duplica aforo y un escenario “histórico”— y responde a las críticas por la bajada de la inversión propia: “La inversión va a crecer, pero con recursos europeos y otras administraciones”. También carga contra los retrasos del Estado en la reconstrucción y reclama “seguridad jurídica” para justificar pagos.
Los Llanos de Aridane se prepara para un Carnaval que, según su alcalde, Javier Llamas, marcará “un antes y un después” en el municipio. En una entrevista en Herrera en COPE La Palma, el regidor avanzó que el recinto principal contará este año con un escenario de mayor formato, mejor iluminación y sonido, y una grada trasera que permitirá duplicar el aforo: “Pasamos de 800 sillas… a otras 800 más; duplicamos el aforo”.
Llamas explicó que el diseño del espacio busca ganar en comodidad para el público y en espectacularidad para las galas, incorporando además dos pantallas laterales de alta definición, de forma que “cualquiera que no vea un detalle… en las pantallas lo va a ver con todo lujo de detalle”. El alcalde reivindicó, sobre todo, el protagonismo del talento local: “Los pedazos de artista que vamos a traer son los de Los Llanos y los de La Palma”.
Más espacio, más gala y un programa “para disfrutar en plenitud”
Durante la conversación, el alcalde puso el foco en la dimensión comunitaria del Carnaval y en el trabajo que se desarrolla durante meses —incluso desde el verano— por comparsas, diseñadores, batucadas y grupos. Citó de manera especial a Badakatún, que, según señaló, abrirá la gala de elección de la Reina y tendrá presencia destacada en el coso.
Llamas invitó a seguir la programación tanto de forma presencial como a través de las retransmisiones, y recordó que el Carnaval no se reduce a un solo día: galas adulta, infantil y de la tercera edad, festivales, cosos, actos escolares, entierro de la sardina y, como colofón, la “Polvacera” y un lunes de carnaval que calificó de “espectacular”, insistiendo en que no se plantea “para competir” con otros municipios.
Presupuesto 2026: “Primero, garantizar nóminas; después, lo social”
Tras el bloque festivo, el alcalde entró en uno de los asuntos más debatidos en el último pleno: el presupuesto municipal de 2026, que, según relató, se aprobó en enero tras incorporar la subida del 2,5% vinculada a un decreto conocido en diciembre.
Llamas defendió un orden de prioridades “muy claro” en la elaboración presupuestaria: primero, el capítulo 1 (personal) para asegurar que la plantilla cobre “del 1 de enero al 31 de diciembre”; luego, el capítulo 2 (gastos corrientes y suministros). A partir de ahí, subrayó la “pata” que considera intocable: la acción social, donde aseguró que “no tocamos un euro” y que incluso crece hasta casi 4,5 millones de euros, además de incrementos en igualdad y aportaciones a colectivos.
El presupuesto también contempla, según indicó, crecimiento en deportes, cultura y fiestas, defendiendo que estas áreas tienen un carácter transversal y pueden apoyar iniciativas compartidas, como citó con el ejemplo de actividades inclusivas vinculadas a acción social.
La polémica de la inversión: menos recursos propios, más fondos externos
Una de las críticas de la oposición, señaló, es que el capítulo de inversiones baja (de “2 millones” a “1,6”). Llamas respondió que ese dato, aislado, no refleja la foto completa: su tesis es que la inversión aumentará de forma “exponencial”, pero apoyada en financiación de otras administraciones y de Europa.
En ese contexto, destacó la obtención de una senda financiera de fondos europeos que, según explicó, permitirá movilizar 9 millones de euros (más la aportación municipal hasta unos 10,7 millones en total) en los próximos cuatro años. También mencionó casi 6 millones vinculados al Plan Insular de Desarrollo Local (PIDL) para actuaciones como Montaña Tenisca y el entorno del centro acuático de El Jable, además de una gran partida para vivienda: 28,7 millones para inversiones, con la previsión de impulsar las primeras viviendas sociales en 11 o 12 años en el municipio, en el entorno del Camino El Callao, con un volumen estimado de 110 a 120 viviendas.
“La capacidad del Ayuntamiento es limitada”: personal y licitaciones
El alcalde coincidió con el planteamiento de que el presupuesto no es solo “un Excel”, sino ejecución. Ante el dato mencionado en antena de una ejecución en torno al 84-85% en 2025, Llamas defendió el trabajo de la plantilla municipal y admitió límites: más inversión significa más obras, más licitaciones y más carga administrativa.
Alertó además de problemas cuando entran empresas externas en obras públicas y citó el caso de la Plaza de Los Barros, que, según expuso, arrastra retrasos desde la legislatura anterior y podría estar “muy en breve” en condiciones de inaugurarse como centro cultural, tras episodios de abandono o parones por parte de la empresa adjudicataria.
Reconstrucción: “alto nivel de ejecución, baja justificación” y un mensaje al Estado
Uno de los tramos más críticos de la entrevista llegó al hablar de la reconstrucción tras el volcán. Llamas negó que exista una “baja ejecución” del primer convenio —como, dijo, se ha afirmado desde sectores políticos—, pero sí reconoció un problema clave: hay actuaciones ejecutadas, pero cuesta justificarlas y pagarlas por falta de directrices claras. “Necesitamos seguridad jurídica para los técnicos”, remarcó, reclamando una reunión con el Ministerio, que aseguró llevar solicitando desde mediados del año pasado, y citando también peticiones de cita al ministro Ángel Víctor Torres.
En relación con el segundo convenio, explicó que se ha enviado al Estado una propuesta de 66 millones y que se reclaman 33 millones, advirtiendo de que, si no llegan esos fondos, puede haber un “frenazo” en infraestructuras y caminos municipales, así como en el desarrollo de la zona industrial vinculada a las coladas. Incluso lanzó una invitación política directa: que se visite sobre el terreno la reconstrucción “y ponemos los papeles encima de la mesa”.
Agricultura, “infraestructura privada” y la duda que inquieta al sector
La entrevista abordó también la inquietud del sector primario tras reuniones con el comisionado para la reconstrucción. El debate gira en torno a qué considera el Estado “infraestructura privada” y, por tanto, no financiable con dinero público, algo que —según se trasladó en antena— preocupa especialmente cuando se habla de redes de riego, tuberías o pistas de acceso a fincas.
Llamas insistió en que, sin vías y sin agua, “una finca preciosa… es un erial”, y defendió que las administraciones insulares y autonómicas trabajan para reconstruir redes de riego y accesos, con un objetivo claro: llegar “a todo el mundo que quiera reconstruir”. Como herramienta práctica, anunció que el Ayuntamiento ha mapeado y geolocalizado (archivo KML) las licencias agrícolas solicitadas y concedidas para visualizar, sobre el territorio, dónde faltan agua o caminos, y priorizar soluciones.
En su intervención, el alcalde también enlazó la reconstrucción agrícola con debates europeos y estatales: el mantenimiento del POSEI, la preocupación por el encaje de ayudas en marcos nacionales y la exigencia de “cláusulas espejo” en acuerdos como Mercosur para competir en igualdad de condiciones.
Vivienda: más promoción pública, pero también incentivar la privada
En el cierre, Llamas defendió una estrategia mixta ante la presión del alquiler en el municipio: aumentar la oferta con vivienda pública —para alquileres asequibles y protegidos—, pero también activar la iniciativa privada. Citó fórmulas como el derecho de superficie (promotores en suelo público) y desarrollos en suelo privado con una parte destinada a vivienda protegida.
Además, recordó el impacto urbanístico de la reconstrucción fuera de coladas: habló de la aparición de “67 calles nuevas” ligadas a nuevas edificaciones y de la necesidad de asumir su urbanización, soterramiento de servicios y asfaltado mediante un plan plurianual: “Los años que sean necesarios”.
Con la mirada puesta en 2026, el alcalde resumió su posición: un presupuesto “razonablemente” satisfactorio, blindaje de lo social, inversión apoyada en fondos externos y una exigencia permanente al Estado para que “sume” con continuidad a la reconstrucción de La Palma.

















