Jorge Fin convierte la Hacienda de Abajo en un taller abierto a la naturaleza y al arte contemporáneo
El artista madrileño, reconocido como pintor de nubes, protagoniza la segunda edición de la Residencia de Artistas del Hotel Hacienda de Abajo, una iniciativa impulsada por Enrique Luis Larroque para reforzar el papel cultural de La Palma
El Hotel Hacienda de Abajo, en Tazacorte, acoge estos días la segunda edición de su Residencia de Artistas, una propuesta que une alojamiento, creación y divulgación cultural en torno a la figura del artista madrileño Jorge Fin, invitado de esta nueva convocatoria. La iniciativa, impulsada por el propietario del establecimiento, Enrique Luis Larroque, busca convertir el hotel en un espacio vivo de creación y encuentro entre artistas, público y territorio.
Durante su intervención en Herrera en COPE La Palma, Jorge Fin reconoció que regresar a la isla supone para él “un lujo” y recordó que su relación con La Palma se remonta a hace casi cuatro décadas. “Vine por primera vez hace 38 años y esta debe ser la sexta o séptima vez que vuelvo”, explicó el artista, que ha encontrado en el paisaje palmero, en sus nubes, jardines, hierbas e insectos, una fuente constante de inspiración.
Fin, nacido en Madrid en 1963, es un observador de la naturaleza y uno de los nombres más singulares del panorama artístico español. Reconocido como pintor de nubes, ha desarrollado una trayectoria marcada por la interpretación poética del cielo, la vegetación y los elementos mínimos del paisaje. Miembro de honor de la Cloud Appreciation Society de Londres, su obra ha podido verse en numerosas galerías y museos de España, desde San Sebastián en 1989 hasta exposiciones recientes en la galería Gurriarán de Madrid o el Museo Ruso de Málaga.
En La Palma, el artista trabaja estos días en piezas vinculadas al entorno natural del hotel y a una línea de investigación que en los últimos años ha centrado buena parte de su obra: las malas hierbas, la pradera salvaje y los insectos. “Estoy pintando cosas basadas expresamente en los jardines del hotel, que son maravillosos y tienen mucho que ver con la obra que estoy haciendo últimamente”, señaló.
El propio Fin avanzó que prepara una exposición para final de año en Madrid, inspirada en La caza sutil, de Ernst Jünger, y en esa mirada hacia los insectos y la naturaleza aparentemente menor. “Ha salido algo muy bonito”, afirmó sobre el trabajo desarrollado durante su estancia en Tazacorte.
La residencia permite que el público se acerque al proceso creativo del artista durante la semana. Además, este sábado se celebrará un encuentro privado con charla-coloquio, cóctel y la posibilidad de contemplar y adquirir algunas de las obras realizadas o presentadas por el creador.
Enrique Luis Larroque destacó que esta residencia es “una muestra más de la voluntad que tiene Hacienda de Abajo de ser un faro de promoción cultural en la isla”. A su juicio, la presencia de artistas como Jorge Fin no solo permite mostrar una obra de primer nivel, sino también compartir “toda su experiencia vital” y acercar al público a un proceso creativo que calificó de “sobresaliente”.
Larroque defendió además que La Palma reúne condiciones excepcionales para consolidarse como un espacio de creación artística. “La Palma tiene un gran potencial como lugar de creación cultural”, afirmó, subrayando el valor del paisaje, el clima y el componente emocional que la isla despierta en quienes la visitan.
El propietario de la Hacienda de Abajo recordó también la importancia de otros proyectos culturales existentes en la isla, como el Espacio 2021 o el Museo en la Calle, donde Jorge Fin cuenta con una obra expuesta. En ese sentido, insistió en que La Palma debe fortalecer su papel dentro del arte contemporáneo, más allá de su rico patrimonio histórico, religioso y artístico.
La trayectoria de Jorge Fin abarca pintura, muralismo, ilustración, colaboración con cineastas y proyectos de investigación artística. Ha realizado murales de gran formato en viviendas privadas, empresas, instituciones y espacios públicos, algunos de más de 100 metros cuadrados. También ha colaborado con directores como Icíar Bollaín, Manuel Gómez Pereira o Santiago García de Leaniz, autor del documental Nube del sol naciente, centrado en su proceso creativo.
Su obra forma parte de colecciones como la Fundación Caixa Galicia, la Fundación BBVA, el Ministerio de Cultura y Deportes, el Museo Ruso de Málaga, el Ayuntamiento de Murcia, el Museo Ramón Gaya, la Colección CEMFAC de Los Llanos de Aridane, la Colección de Arte Contemporáneo del Ayuntamiento de Madrid o Bodegas Enate, entre otras.
Con esta segunda residencia, Hacienda de Abajo refuerza su apuesta por hacer del arte una experiencia cercana, compartida y vinculada al territorio. Una propuesta que, en palabras de Larroque, busca contribuir a que La Palma se reconozca también como un lugar propicio para la creación contemporánea.


























