Jonathan Felipe Lorenzo defiende San Isidro como un respaldo al sector ganadero y reclama “sentido común” para garantizar su futuro

El alcalde de Breña Alta, Jonathan Felipe Lorenzo, hizo balance en Herrera en COPE La Palma de las Fiestas de San Isidro Labrador y de la feria ganadera celebrada durante el fin de semana, una cita que volvió a poner de manifiesto el vínculo del municipio con el sector primario y, al mismo tiempo, las dificultades que atraviesa la ganadería en la isla.

Lorenzo valoró positivamente la participación registrada, aunque evitó caer en el triunfalismo. El alcalde señaló que el Ayuntamiento puede estar “tranquilo” con la respuesta de los ganaderos, especialmente después de haber eliminado el límite de cabezas de ganado previsto inicialmente en las bases de participación. Esta decisión permitió, según explicó, que muchos profesionales pudieran acudir con más animales a la feria.

No obstante, el regidor quiso ir más allá del balance festivo y puso el acento en una realidad que considera preocupante: la pérdida de diversificación ganadera en La Palma. Según indicó, cada vez son menos los ganaderos que concentran un mayor número de cabezas de ganado, tanto de pura raza palmera como de ganado mixto. “Tenemos mucho trabajo que hacer”, afirmó, al referirse a la necesidad de reforzar el sector y garantizar su continuidad.

Durante la entrevista, Lorenzo agradeció el esfuerzo de los ganaderos que participaron en la feria y subrayó que el sector no está atravesando un momento fácil. En este sentido, defendió que citas como San Isidro no solo tienen un componente festivo o tradicional, sino que también representan un gesto de reconocimiento y cercanía hacia quienes mantienen viva una actividad esencial para la isla.

El alcalde de Breña Alta, que también es diputado regional, fue especialmente crítico con las trabas administrativas que encuentran quienes quieren incorporarse al sector primario. A su juicio, las administraciones deben recuperar “el sentido común” y facilitar el acceso de los jóvenes a la actividad agrícola y ganadera. Lorenzo habló de instituciones que, en ocasiones, funcionan como “auténticos dinosaurios” para las nuevas generaciones que intentan continuar con explotaciones familiares.

Entre las medidas que considera necesarias, defendió la posibilidad de que los jóvenes de segunda o tercera generación puedan construir su primera vivienda junto a una explotación agrícola o ganadera, siempre bajo unas condiciones determinadas. Para Lorenzo, esta opción cobra aún más sentido en un contexto marcado por la crisis habitacional y por las dificultades para fijar población vinculada al sector primario.

El alcalde también coincidió en que el futuro de la ganadería no puede depender únicamente de ayudas puntuales. Reconoció que las subvenciones pueden servir como apoyo en momentos concretos, por ejemplo ante el encarecimiento del transporte o de los insumos, pero advirtió de que no resuelven el problema de fondo. “Lo que quiere cualquier persona que se dedique a un sector económico es que sea una actividad sostenible y rentable”, apuntó.

En esa línea, Lorenzo defendió la necesidad de buscar fórmulas que hagan atractiva la ganadería y permitan que haya personas dispuestas a dedicarse a ella. Lamentó que, en demasiadas ocasiones, la actividad ganadera en La Palma se mantenga casi por una cuestión “romántica”, más que por su rentabilidad económica. Por ello, insistió en que las instituciones deben trabajar para mejorar la comercialización, impulsar la economía vinculada al sector y generar condiciones reales de futuro.

La entrevista también sirvió para plantear la conveniencia de abrir espacios de trabajo más estables, como una mesa insular de ganadería en la que estén representados los distintos sectores implicados. Lorenzo se mostró partidario de avanzar en esa dirección y de implicar a alcaldes, diputados, Cabildo y Gobierno de Canarias en una reflexión conjunta que permita diseñar una estrategia a largo plazo.

El alcalde reconoció que cada año afronta la feria con cierta preocupación por la participación, hasta el punto de temer que en algún momento no pueda salir adelante con la fuerza habitual. Este año, explicó, el Ayuntamiento tuvo que adoptar medidas para facilitar la asistencia de los ganaderos, entre ellas eliminar el límite de animales y reforzar el apoyo al transporte ante el incremento de los costes.

Lorenzo cerró su intervención con una reflexión sobre la soberanía alimentaria. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre, defendió que “las cosas de comer son lo más importante” y recordó la fragilidad de un territorio insular como La Palma, donde gran parte de los productos llegan por el muelle. Por eso, insistió en que cuidar el sector primario no es una cuestión secundaria, sino una prioridad estratégica.

“Por eso lo llaman sector primario, porque es el primero”, señaló el alcalde, quien aprovechó además para agradecer a agricultores y ganaderos el legado que han construido durante generaciones. Un legado que, dijo, debe servir para no cometer el error de descuidar aquello que garantiza el sustento y la identidad de la isla.

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