FEDEPALMA acerca la inteligencia artificial al comercio palmero en una nueva entrega de LUZ VERDE

Emilio Murias defendió en Herrera en COPE La Palma que la IA debe entenderse como una herramienta de apoyo para empresas y autónomos, siempre bajo supervisión humana y con criterio profesional

La inteligencia artificial ya no es una tecnología lejana ni reservada a grandes compañías. Está en los móviles, en los electrodomésticos, en las aplicaciones de trabajo y, cada vez más, en la gestión diaria de pequeñas empresas y comercios. Sobre este nuevo escenario giró la conversación mantenida en Herrera en COPE La Palma, dentro del espacio LUZ VERDE, que cada semana acerca la Federación de Empresarios de La Palma, FEDEPALMA, y que en esta ocasión contó con la participación de Emilio Murias.

La entrevista sirvió para abordar el papel de la inteligencia artificial aplicada al comercio local, en el marco del proyecto Volcáte con La Palma, una iniciativa con la que FEDEPALMA viene trabajando desde hace años en la digitalización del tejido empresarial de la isla. Murias explicó que la IA ha experimentado un avance especialmente notable en los últimos dos o tres años y que, en el ámbito empresarial, “ha llegado para quedarse”.

Durante la conversación, se insistió en una idea central: la inteligencia artificial no debe sustituir el criterio del profesional, sino ayudarle a trabajar con más rapidez y eficacia. Murias recordó que esta tecnología puede ser útil en tareas muy diversas, desde la creación de contenidos para redes sociales hasta el análisis de ventas, la preparación de balances, la gestión de reseñas, la atención al cliente o la planificación de escaparates.

En el caso del pequeño comercio palmero, señaló ejemplos muy concretos. Un negocio puede pedir a la IA un calendario de publicaciones para redes sociales, analizar la evolución de sus ventas respecto al mes anterior, extraer conclusiones de una hoja de cálculo o incluso recibir ayuda para responder de manera educada a una reseña negativa en Google. “Siempre vamos a encontrar algo en concreto en lo que poder utilizarla”, defendió Murias, destacando que muchas veces el primer beneficio es ahorrar tiempo y evitar bloqueos en tareas cotidianas.

No obstante, el invitado también advirtió de los riesgos de utilizar estas herramientas sin revisión. La IA puede equivocarse, inventar datos o generar respuestas aparentemente convincentes que no se ajustan a la realidad. En ese sentido, recordó casos en los que se han citado sentencias inexistentes o se han producido errores por confiar de forma ciega en la tecnología. “Hay que mirarlo todo”, insistió, subrayando que el empresario o el profesional sigue siendo quien debe tomar las decisiones.

La conversación abordó también el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Murias reconoció que la automatización ya está sustituyendo algunas tareas repetitivas, especialmente en sectores donde determinados trabajos son difíciles de cubrir o altamente mecanizables. Sin embargo, defendió que en muchas empresas la clave no está en eliminar puestos, sino en que las personas aprendan a utilizar estas herramientas para ser más eficientes y dedicar tiempo a labores de mayor valor.

Otro de los puntos destacados fue la necesidad de prudencia en materia de protección de datos y de uso responsable. Murias recordó que no toda la información debe entregarse a una herramienta de IA y que las empresas tienen que saber qué datos comparten, con qué finalidad y hasta dónde pueden llegar. También se habló de los límites legales y éticos, especialmente ante usos indebidos de esta tecnología.

La entrevista sirvió además para anunciar una nueva charla formativa sobre inteligencia artificial aplicada a la empresa, prevista para el 16 de junio en Santa Cruz de La Palma, dentro del proyecto Volcáte con La Palma. La actividad, de carácter gratuito, está dirigida a empresarios, autónomos, emprendedores y cualquier persona interesada en conocer cómo estas herramientas pueden incorporarse de forma práctica a la gestión de un negocio.

Murias explicó que la formación partirá desde un nivel inicial, mostrando herramientas disponibles, ejemplos reales de uso y también errores frecuentes que conviene evitar. Además, recordó que el sector evoluciona a gran velocidad, por lo que resulta necesario actualizar conocimientos de manera continua. “Una cosa de hace tres meses ya puede estar obsoleta”, apuntó, en referencia al ritmo al que cambian los modelos y aplicaciones de inteligencia artificial.

El mensaje final fue claro: la IA debe ser asumida como una herramienta más dentro de la empresa, pero nunca como un sustituto del conocimiento acumulado por quien está al frente de un negocio. “El que conoce realmente el negocio es el que está ahí”, resumió Murias. La inteligencia artificial puede ayudar, ordenar datos, proponer ideas y acelerar procesos, pero el criterio, la experiencia y la responsabilidad siguen estando en manos de las personas.

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