Ayoze Pérez anima a perder el miedo a hablar en público: “El buen orador se hace”
La Federación de Empresarios de La Palma impulsa, dentro de la sección Luz Verde de Herrera en COPE La Palma, talleres gratuitos de oratoria para mejorar la comunicación, ganar confianza y superar el miedo escénico
La sección Luz Verde, que cada viernes acerca a los oyentes de Herrera en COPE La Palma la actualidad de la Federación de Empresarios de La Palma, estuvo dedicada esta semana a los Talleres de Oratoria para una comunicación efectiva y la superación del miedo escénico, una propuesta formativa impartida por Ayoze Pérez.
El comunicador, monologuista y formador explicó que esta iniciativa forma parte del programa de formación que desarrolla Fede Palma, con acciones dirigidas a mejorar las competencias de empresarios, profesionales y personas vinculadas al tejido productivo insular. Según detalló, los talleres comenzaron hace dos semanas en Los Llanos de Aridane, con dos sesiones que contaron con buena participación, y continúan ahora en Santa Cruz de La Palma, donde se ha alcanzado una inscripción de 25 personas.
Pérez agradeció la oportunidad brindada por la Federación de Empresarios de La Palma, no solo por permitirle participar como formador, sino por facilitar que muchas personas puedan acceder a estas herramientas de manera gratuita. En este sentido, destacó que Fede Palma está desarrollando un amplio programa formativo que incluye materias como comunicación, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
Durante la entrevista, Ayoze Pérez señaló que el miedo a hablar en público tiene mucho que ver con el contexto, la falta de preparación y la presión que cada persona se impone antes de enfrentarse a una audiencia. “El desconocimiento genera una mochila: quién me escucha, qué me van a preguntar, quién está delante. Todo eso pesa”, explicó.
El formador insistió en que hablar bien en público no es solo una cuestión de talento natural. A su juicio, aunque algunas personas puedan tener mayor facilidad, la oratoria se entrena. “Soy más de crear al orador que de pensar que se nace siendo orador”, afirmó, defendiendo que la práctica, la preparación y el ensayo-error son fundamentales para mejorar.
Uno de los aspectos centrales de los talleres es la eliminación de muletillas, la construcción de estructuras claras y la capacidad de transmitir confianza. Pérez explicó que muchas veces una comunicación insegura puede afectar directamente a la credibilidad profesional. Puso como ejemplo el caso de una clínica estética: si una persona duda al explicar un procedimiento, difícilmente generará confianza en quien debe ponerse en sus manos.
También subrayó la importancia de estructurar los mensajes para no perder información relevante y facilitar la comprensión del oyente. Enumerar ideas, ordenar los contenidos y cerrar con una llamada a la acción son, según explicó, herramientas básicas para que una intervención sea más eficaz. “En todo lo que hacemos tiene que haber una llamada a la acción”, señaló.
La entrevista abordó además el cambio que han provocado las redes sociales en la forma de comunicarse. Pérez reflexionó sobre cómo antes los políticos dependían más de los mítines, la radio o la televisión para trasladar sus propuestas, mientras que ahora gran parte del mensaje se concentra en vídeos breves, publicaciones o contenidos digitales. Aun así, defendió que la comunicación oral sigue siendo decisiva para generar confianza, tanto en política como en cualquier ámbito profesional.
Entre los consejos prácticos para afrontar una intervención pública, Ayoze Pérez destacó tres ideas: conocer al público, preparar una estructura y mantener una actitud activa para conectar con quienes escuchan. También recomendó trabajar los nervios mediante la preparación previa, la simulación de posibles preguntas y la práctica constante.
El formador insistió especialmente en la importancia de los primeros 30 segundos de una intervención. A su juicio, ese arranque sirve para romper el hielo, conectar con el público y aliviar la tensión inicial. Una pregunta sencilla, una pequeña historia o un toque de humor no polarizante pueden ayudar a crear un clima favorable.
Otro de los recursos que se trabajan en los talleres es el uso de la voz. Cambiar la tonalidad, modificar la velocidad y evitar la monotonía permite recuperar la atención del público. Pérez explicó que incluso una pregunta lanzada a la audiencia puede servir para reconectar a quienes escuchan y, al mismo tiempo, ayudar al ponente si se queda en blanco.
La formación, apuntó, no está pensada únicamente para quienes deben hablar ante grandes auditorios. También resulta útil para empresarios, trabajadores de atención al público, comerciales, profesionales sanitarios, políticos o cualquier persona que necesite comunicarse mejor en su entorno laboral o cotidiano.
En ese sentido, defendió que no se trata solo de “hablar”, sino de lograr que el mensaje llegue. “Otra cosa es que comuniques”, recordó, al señalar que muchas personas atienden a clientes cada día, pero no siempre son conscientes de cómo transmiten, qué errores repiten o qué podrían mejorar.
Pérez explicó que en sus formaciones trabaja con situaciones reales de cada empresa o profesional. Grabarse, escucharse y analizar las propias muletillas son algunos de los ejercicios que propone. Según indicó, enviar un audio diario de un minuto durante 15 días y revisar los errores permite comprobar cambios significativos en la forma de comunicar.
Los talleres impulsados por Fede Palma están dirigidos a personas asociadas a la Federación de Empresarios de La Palma. La próxima sesión se celebrará en Santa Cruz de La Palma y la información puede consultarse a través de los canales oficiales de la entidad.
Antes de finalizar, Ayoze Pérez avanzó además que continuará formándose en el ámbito de la comunicación política con el especialista Juan Bisuete, con el objetivo de seguir ampliando herramientas que puedan aplicarse posteriormente en Canarias. También anunció que prepara un nuevo monólogo que espera presentar próximamente en el Teatro Circo de Marte, previsiblemente entre finales de agosto, septiembre u octubre.




















